El siguiente documento fue escrito y discutido para el Primer Congreso de socialistas de morena realizado el pasado 19 de noviembre en la Ciudad de Mexico.. Lo hacemos publico para la discusion y debate..

Descarga documento “Táctica y estrategia de los socialistas en morena”

“Para un revolucionario, no basta con tener ideas correctas. No olvidemos que El Capital y el Manifiesto comunista ya establecieron ideas correctas, sin que ello impidiera la propagación de ideas falsas. La tarea del partido revolucionario consiste en fundir esas ideas correctas con el movimiento obrero de masas. Solo de este modo pueden las ideas transformarse en fuerzas motrices.” (Trotsky, La Liga frente a un giro, Junio 1934).

Despues de la caida del bloque sovietico, los marxistas quedamos reducidos a pequeños grupos dispersos a nivel mundial con poca o nula influencia politica en el movimiento proletario. Su lugar fue ocupado por dirigentes reformistas que no buscan la abolición del sistema capitalista, sino solo realizar algunas reformas para aminorar sus males. Un deseo bien intencionado, pero alejado completamente de cualquier análisis científico de la sociedad. No obstante, a pesar de todas las supuestas “nuevas y modernas teorias”, el marxismo continua siendo vigente, al grado que es la unica teoria que puede dar una explicacion cientifica a la actual crisis historica del capitalismo.

La teoría marxista lejos de volverse obsoleta, se ha enriquecido a través de los grandes choques históricos ocurrido entre las clases sociales. Para los marxistas, la humanidad solo puede terminar con la barbarie capitalista, avanzando hacia una sociedad comunista. Donde la riqueza sea distribuida en beneficio de toda la sociedad y no en beneficio de unos cuantos capitalistas. Donde la ciencia, el arte, la cultura y la tecnología estén por encima del lucro y la mera obtención de ganancia. Una sociedad sin explotados ni explotadores, donde el principal motor sea el desarrollo y progreso de toda la humanidad y no la lucha de clases.

El derrocamiento del capitalismo solo se puede conseguir cuando el proletariado adquiera conciencia de su papel histórico y se constituya en un partido de clase con el objetivo de expropiar a la burguesía los medios de producción para sociabilizarlos; instaurando así la dictadura del proletariado que servirá transitoriamente hasta el establecimiento del comunismo y el desaparecimiento de todas las clases sociales. Para los marxistas esto es el ABC y es el resultado no de nuestros buenos deseos, sino del análisis científico de la sociedad. No obstante, el ABC solo es el principio del abecedario.

Para los marxistas no es suficiente con tener ideas correctas, sino que es necesario saber llevar estas ideas al movimiento de masas para que se conviertan en verdaderas ideas transformadoras de la sociedad. El tener ideas correctas es una ciencia, el saber como aplicarlas es un arte. Y en esto, consiste el debate actual sobre la táctica y estrategia de los marxistas. Este documento no tiene la intención de abarcar toda la vasta experiencia histórica con la cuenta la teoría marxista sobre la construcción del partido revolucionario, ya que para esto es necesario que los compañeros estudien y repasen las obras clásicas del marxismo, sino que solo tiene la intención de señalar algunos lineamientos generales sobre la táctica y estrategia de los marxistas en las organizaciones de masas, particularmente en el caso de México.

El factor subjetivo para la revolución

Dentro del sistema capitalista, por su papel en la produccion, el proletariado es la unica clase revolucionaria que puede derribar el regimen e instaurar uno nuevo. Para que esto ocurra, es necesario que el proletariado adquiera conciencia de su papel historico que juega en el sistema capitalista y que se organice como clase en torno a sus intereses frente al capital. No obstante, el proletariado no toma conciencia de su papel histórico de manera automática con el simple hecho de luchar contra los patronos. Lenin señala en el ¿Qué hacer? que:

…los obreros no podían tener conciencia socialdemócrata [socialista]. Esta sólo podía ser traída desde fuera. La historia de todos los países demuestra que la clase obrera está en condiciones de elaborar exclusivamente con sus propias fuerzas sólo una conciencia tradeunionista [sindicalista], es decir, la convicción de que es necesario agruparse en sindicatos, luchar contra los patronos, reclamar al gobierno la promulgación de tales o cuales leyes necesarias para los obreros, etc. En cambio, la doctrina del socialismo ha surgido de teorías filosóficas, históricas y económicas elaboradas por intelectuales, por hombres instruidos de las clases poseedoras. Por su posición social, los propios fundadores del socialismo científico moderno, Marx y Engels, pertenecían la intelectualidad burguesa.

En el capitalismo, las luchas económicas entre proletarios y burgueses son algo cotidiano, sin embargo no son suficientes para que los proletarios alcancen una conciencia del proceso histórico ni de sus tareas como clase social, sino que es necesario que esta conciencia sea inducida “desde fuera” a la lucha del proletariado. Entiéndase, el “desde fuera” como la necesidad de una vanguardia socialista que no necesariamente provenga del propio proletariado. Por lo tanto, la doctrina del socialismo científico ha sido el resultado del pensamiento teórico de una parte de la intelectualidad burguesa, debido a que estos, cuentan con mejores condiciones para desarrollarse intelectualmente que los proletarios. Esta vanguardia que se desprende, en parte de la intelectualidad burguesa somos los comunistas.

Debido al estudio teórico y dialectico de la sociedad, los comunistas adquirimos una visión mas amplia del proceso histórico y de los intereses del movimiento en su conjunto, sin embargo los comunistas no podemos hacer la revolución debido a que no jugamos ningún papel trascendental en el sistema económico de producción. A partir de esta situación, la tarea de los comunistas consiste en formar la conciencia de clase del proletariado, ya que esta por su papel económico en la producción, es la única clase revolucionaria que puede derrocar al sistema capitalista e instaurar una nueva sociedad.

Los comunistas hoy en día, más que buscar “nuevas ideas” o atajos hacia la construcción del partido revolucionario es necesario regresar a los textos clásicos. Marx y Engels establecieron ya en “El Manifiesto Comunista” esta relación entre comunistas y proletarios:

Los comunistas no forman un partido aparte de los demás partidos obreros. (..) No tienen intereses propios que se distingan de los intereses generales del proletariado. No profesan principios especiales con los que aspiren a modelar el movimiento proletario. () Los comunistas no se distinguen de los demás partidos proletarios más que en esto: en que destacan y reivindican siempre, en todas y cada una de las acciones nacionales proletarias, los intereses comunes y peculiares de todo el proletariado, independientes de su nacionalidad, y en que, cualquiera que sea la etapa histórica en que se mueva la lucha entre el proletariado y la burguesía, mantienen siempre el interés del movimiento enfocado en su conjunto.

Y aunque todo esto es teoría obtenida a través de un proceso científico, finalmente como menciona Goethe “gris es la teoría y verde el árbol de la vida”. La relación entre los proletarios y comunistas no es están tan simple y mecánica. Los comunistas solo ganaran la confianza de los proletarios, a través de un trabajo paciente y luchando junto con ellos en cada una de las distintas etapas por las que atraviese el movimiento. Una correcta intervención de los marxistas en el movimiento proletario es fundamental para garantizar el triunfo de la revolución. Todo dependerá de su capacidad de construir el partido revolucionario que sea capaz de llevar al proletariado a la expropiación de la burguesía y por tanto a la instauración del socialismo.

Las organizaciones de masas

El proletariado a través de las grandes luchas históricas que ha tenido con la burguesía, ha logrado construir organizaciones políticas para defender sus intereses, tales como los sindicatos y los partidos. No obstante, una vez que la presión de los trabajadores disminuye, estas organizaciones tienden a burocratizar. Lejos de buscar una autentica lucha de clase contra el sistema y llevar a los proletarios a la emancipación, los dirigentes burocratizados buscan meramente el acomodo político dentro del propio sistema burgués, dando ocasionalmente bandazos o discursos hacia la izquierda para mantener su apoyo social.

La historia nos muestra que el proletariado no crea ni abandona estas organizaciones tan fácilmente. En tiempos de relativa paz, la conciencia del proletariado suele ser regularmente muy conservadora, antes de buscar a pequeños grupos con ideas revolucionarias, buscaran el apoyo de sus organizaciones tradicionales o de sus políticos conocidos, sin importar que tan degenerados se encuentren. Solo a través del calor de grandes choques históricos como son las guerras, las revoluciones o las contrarrevoluciones, el proletariado puede poner a prueba a sus organizaciones y a sus dirigentes.

Es precisamente al calor de estos grandes acontecimientos, que las ideas revolucionarias podrán tener eco en la conciencia de las masas que buscaran recuperar o construir verdaderas organizaciones que los representen, ya que los dirigentes reformistas serán incapaces de ponerse a la altura de las nuevas circunstancias. Esta situación obliga a que en un inicio los comunistas participemos activamente en el seno de este tipo de organizaciones, con la finalidad de ganar la simpatía de las masas. Los propios fundadores del socialismo científico, Marx y Engels, en un inicio tuvieron que realizar trabajo en un partido que no tenia como finalidad el cambio de sistema económico, sino que solo se limitaba a plantear algunas reformas democráticas. El propio Engels menciona:

“Cuando nosotros volvimos de Alemania en la primavera de 1848, nos unimos al Partido Democrático porque éste era el único medio posible de llegar a la clase obrera; fuimos el ala más avanzada de ese partido, pero al fin y al cabo un ala (…) Si de 1864 a 1873 hubiésemos insistido en trabajar sólo con quienes adoptaban nuestra plataforma ¿dónde estaríamos hoy? Creo que toda nuestra experiencia ha mostrado que es posible trabajar junto con el movimiento general de la clase obrera en cada una de sus etapas sin ceder u ocultar nuestra propia posición e incluso nuestra organización, y temo que si los alemanes norteamericanos eligen una línea distinta cometerán un grave error.” (Cartas de Engels a Florence Kelly Wischnewetski)

Los comunistas participamos en el seno de una sociedad capitalista y a través de las organizaciones que los obreros han logrado crear para defender sus intereses. Estas organizaciones inevitablemente son construidas bajo la presión de la ideología burguesa, por lo que tenemos que participar en lo que hay y no en lo que nos gustaría que hubiese. Los comunistas participamos en las organizaciones de masas, al mismo tiempo que ayudamos al proletariado a sacar las conclusiones históricas para su emancipación, de no hacerlo así solo estaríamos predicando en el desierto. Como menciona Engels “Lo importante es llevar a la clase obrera a que se ponga en movimiento como clase; una vez logrado eso, no tardará en hallar el camino seguro, y quien se le oponga, … será echado tranquilamente por la borda con sus pequeñas sectas.” (ibidem)

No obstante, la participación de los comunistas en el seno de las organizaciones tradicionales de los trabajadores no será algo fácil. No solo estará latente la presión de los propios lideres reformistas que verán amenazados sus intereses por los revolucionarios, sino incluso en un primer momento tendremos la propia hostilidad de los trabajadores. Lenin en su libro “La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo” menciona acerca de estas dificultades:
Para saber ayudar a la “masa” y conquistar su simpatía, su adhesión y su apoyo no hay que temer las dificultades, las quisquillas, las zancadillas, los insultos y las persecuciones de los “jefes” (que, siendo oportunistas y socialchovinistas, están en la mayor parte de los casos en relación directa o indirecta con la burguesía y la policía) y se debe trabajar sin falta allí donde estén las masas. Hay que saber hacer toda clase de sacrificios y vencer los mayores obstáculos para llevar a cabo una propaganda y una agitación sistemáticas, tenaces, perseverantes y pacientes precisamente en las instituciones, sociedades y sindicatos, por reaccionarios que sean, donde haya masas proletarias o semiproletarias. (Lenin, La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo)

Lenin lo señala claramente, incluso por mas reaccionarios y degenerados que se encuentren los lideres o las propias organizaciones, mientras se encuentre presentes las masas y el proletariado no haya adquirido la suficiente conciencia para romper con los dirigentes reformistas, la participación de los comunistas se hace incluso mas necesaria, ya que de no hacerlo los marxistas estaríamos dejando a las masas bajo la influencia de estos lideres reaccionarios. El propio Lenin menciona que incluso en las organizaciones mas reaccionarias, como los sindicatos creados por la policía, mientras existan masas presentes, la participación de los marxistas es fundamental:

No actuar en el seno de los sindicatos reaccionarios significa abandonar a las masas obreras insuficientemente desarrolladas o atrasadas a la influencia de los líderes reaccionarios, de los agentes de la burguesía, de los obreros aristócratas u “obreros aburguesados” (véase la carta de Engels a Marx en 1858 acerca de los obreros ingleses). Precisamente la absurda “teoría” de la no participación de los comunistas en los sindicatos reaccionarios demuestra del modo más evidente con qué ligereza consideran estos comunistas “de izquierda” la cuestión de la influencia sobre las “masas” y de qué modo abusan de su griterío acerca de las “masas”.

La etapa del reformismo

En la época actual, todas aquellas teorías que buscaron ayudar a las masas pobres y explotadas realizando algunas reformas al régimen, pero sin tocar al sistema económico capitalista, han demostrado su completo fracaso. La propia historia ha confirmado que no es posible conciliar a las clases sociales debido a sus antagonismos económicos. Pero ¿porqué los reformistas continúan manteniendo una influencia de masas a diferencia de los revolucionarios que son seguidos por pequeños grupos con poca influencia?

En el periodo posterior a la segunda guerra mundial, el reformismo tuvo una base material muy fuerte, permitiéndole al capitalismo sembrar en la mente de los obreros la idea que es posible la creación de un estado de bienestar dentro del sistema capitalista. El gran boom económico del capital en el periodo posterior a la guerra, le permitió al capitalismo realizar grandes concesiones a los trabajadores a través de políticas keynesianas, no obstante esto se debió principalmente a las particularidades históricas del periodo, donde se requirió una mayor intervención del estado en la economía para garantizar el desarrollo del capital, y no como consecuencia de las propias políticas keynesianas. A este periodo de acumulación de capital los marxistas lo identificamos como Capitalismo Monopolista de Estado.

No obstante, partir de la década de los 70’ con la nueva crisis capitalista, este periodo de reformas y concesiones hacia los trabajadores terminó. Con este capitalismo en declive, se ha inaugurado una nueva etapa de contrarreformas y privatizaciones. Esta etapa lejos de tocar fondo, se mantiene en el presente y para que el capitalismo salga de esta crisis tan profunda necesitaría una gran destrucción de fuerzas productivas, tal como ocurrió con la segunda guerra mundial. Un escenario de una nueva guerra mundial, queda descartado al menos en el futuro inmediato, no obstante el capitalismo no cesara en provocar pequeñas guerras y continuar con los ataques salvajes contra las condiciones de vida de los trabajadores de todo el mundo.

En este escenario de crisis económica y de ataques constantes hacia los trabajadores, es completamente normal que el proletariado eche una pequeña mirada al pasado y busque ese estado de bienestar que en determinado periodo histórico existió. No solos los trabajadores anhelan regresar a los viejos tiempos del estado de bienestar, también los pequeñoburgueses “bien intencionados” y los propios capitalistas desean regresar a los viejos tiempos del boom económico. Estas nuevas condiciones han creado las bases materiales para un nuevo reformismo, mas reaccionario y que ya ni siquiera se propone la llegada al socialismo, como al menos si lo hacia el reformismo clásico.

No obstante ese periodo de reformas y concesiones a la clase trabajadora ya no regresara. Las actuales condiciones económicas de acumulación de capital, obligara a los capitalistas a intensificar los ataques hacia las condiciones de vida de los trabajadores, de no hacerlo los capitalistas ponen en riesgo su status como clase dominante y al propio sistema capitalista, pero de hacerlo intensificaran las protestas de los trabajadores que ya no están en posición de soportar mas recortes a sus niveles de vida. Esto es toda una receta acabada de enfrentamientos entre las clases sociales, que provocara futuras explosiones revolucionarias.

No obstante, este nuevo reformismo todavía conserva una gran base material para contener al movimiento, debido a que los trabajadores antes de lanzarse a una lucha revolucionaria para cambiar el sistema económico, buscaran hacer el mínimo esfuerzo dándole su voto a algún político conocido o partido político, para ver si este puede realizar algunas reformas al régimen y mejorar así un poco sus condiciones de vida. Nada de esto funcionara. No hay alternativa para las masas pobres y explotadas dentro del capitalismo en decadencia, por lo que las masas serán traicionadas varias veces por los dirigentes reformistas antes de sacar conclusiones revolucionarias. Acerca de las limitaciones del reformismo y las traiciones hacia la clase proletaria, Lenin menciona lo siguiente:

“Cuando la burguesía liberal concede reformas con una mano, siempre las retira con la otra, las reduce a la nada o las utiliza para subyugar a los obreros, para dividirlos en grupos, para eternizar la esclavitud asalariada de los trabajadores. Por eso el reformismo, incluso cuando es totalmente sincero, se transforma de hecho en un instrumento de la burguesía para corromper a los obreros y reducirlos a la impotencia. La experiencia de todos los países muestra que los obreros han salido burlados siempre que se han confiado a los reformistas.” (Lenin, marxismo y reformismo)

¿porque morena?

Con la llegada de López Obrador a la jefatura de la Ciudad de México en el año 2000, las masas en México vieron una pequeña luz al final del túnel. Después de dos décadas de privatizaciones, recortes salariales y ataques constantes a las condiciones de vida de los trabajadores, AMLO implemento una serie de medidas sociales a favor de las masas mas pobres y explotadas. Y aunque estas siempre fueron medidas que se enmarcan dentro del propio capitalismo, para los trabajadores esto representó un pequeño vaso de agua en el desierto, ya que no existía ningún otro referente que diera esa lucha. Los organizaciones socialistas y comunistas quienes había sido los referente de lucha en México, sucumbieron junto con la caída del bloque soviético y el muro de Berlín.

López Obrador fue militante del PRI, y se escindió junto con Cuauhtémoc Cárdenas para formar el PRD. El PRI que durante muchas décadas sostuvo una política de corte nacionalista, se adapta en la década de los 80 al nuevo desarrollo del capitalismo mundial y comienza la implementación de contrarreformas y privatizaciones, periodo comúnmente denominado neoliberalismo. Debido a este cambio de política económica, el PRI sufre su más fuerte escisión encabezada por el hijo de Lázaro Cárdenas quien se postula a la presidencia. No obstante, Carlos Salinas de Gortari termina imponiéndose en la presidencia a través de un fraude electoral. Después de esto, Cárdenas funda el PRD con el objetivo de seguir la política nacionalista que durante decadas sostuvo el país.

El PRD se convierte en una organizacion de masas debido a la gran base material que representa para la poblacion la idea del estado paternalista y el discurso nacionalista en oposicion a las politicas neoliberales. Cárdenas compite tres veces a la presidencia de la republica, pero su discurso timorato y su alejamiento cada vez mayor de la lucha de clases, lo hacen perder. Ante el desgaste del hijo de Lázaro Cárdenas, AMLO empieza a ocupar ese liderazgo en clara oposición a la política neoliberal y con la finalidad de restablecer la política económica implementada en la época del PRI nacionalista, es decir el estado de bienestar rigiendo la economía.

Para 2005, la burguesía intenta frenar a López Obrador en su camino a la presidencia, no obstante lejos de frenarlo provoca una fuerte movilización de masas en apoyo a AMLO, teniendo que echar marcha atrás el desafuero. Para la oligarquía mexicana y para el imperialismo norteamericano un posible gobierno del PRD con AMLO al frente, representaba un serio peligro para sus intereses. El peligro no radicaba en el Proyecto Alternativo de Nación en si mismo, sino fundamentalmente en que por primera vez las bases populares iban a tener un canal directo de expresión atentando seriamente contra sus intereses.

La oligarquía solo pudo detener la llegada de AMLO a la presidencia de 2006, a través de un monumental fraude electoral, esto aun a costa de desatar un fuerte estallido social. Las masas estaban dispuestas a todo con tal de detener el fraude electoral, no obstante nuevamente el movimiento es contenido por parte de los reformistas; principalmente AMLO decide encauzar el descontento a través de la organización del gobierno legitimo, el plantón de reforma y canalizando el descontento hacia las elecciones presidenciales de 2012, las cuales vuelve a perder.

Al finalizar las elecciones presidenciales de 2012, AMLO anuncia su salida del PRD y la conformación de un nuevo partido. Las masas pobres y explotadas, deciden volcar su apoyo hacia AMLO y morena; principalmente López Obrador continua apoyándose en el discurso del nacionalismo y el estado de bienestar, como principal vía para impulsar la economía, manteniendo así la “esperanza” del movimiento que es posible realizar algunas reformas al régimen para mejorar la economía, principalmente promueve la austeridad en el gobierno y el combate a la corrupción. Nada de esto funcionara. En el capitalismo en decadencia, la corrupción y el gasto desmedido del gobierno son males necesarios del régimen para continuar con la acumulación del capital, así como lo son el desempleo, la delincuencia y la economía informal. Mientras el capitalismo siga existiendo, todas estas lacras no podrán ser erradicadas.

Para los marxistas, no existen diferencias sustanciales entre los dirigentes reformistas del PRD y morena, ya que ambos en el fondo defienden al sistema capitalista de explotación. No obstante, en morena existen fuertes contradicciones internas que pueden permitir la creación de una corriente revolucionaria. Las masas pobres y explotadas se han volcado decididamente en su apoyo hacia AMLO, pero al mismo tiempo morena se ha convertido en un partido que ha reciclado a la misma elite y escoria política de los otros partidos como el PRI y el PRD. Caso como el del ex-priista Manuel Bartlett raya en lo grosero. Pero no solo esto, sino principalmente AMLO ha afianzado una alianza muy fuerte con un sector de la burguesía en México, como es el caso de Alfonso Romo, Esteban Moctezuma, Lino Korrodi, Miguel Torruco, Asunción Aramburuzabala y etc.
Los sectores mas atrasados del movimiento todavía no son conscientes de la gravedad de estas incursiones en morena, ya que esta parte de la burguesía en México tiene una agenda propia completamente opuesta a los intereses del movimiento. Alfonso Romo encargado de elaborar el Proyecto Alternativo de Nación, ha dejado claro que apoya un gobierno asistencialista, pero que no buscara echar atrás la reforma energética.

Por otra parte, los sectores mas consecuentes y activos del movimiento, han sido desplazados por los mismo políticos grises y reciclados de siempre que hasta hace poco se encontraban militando en el PRI y en el PRD. A las bases no se les permiten elegir a su representantes, y al parecer esto todavía no les importa. Esta situación solo podrá ser aprendida por el proletariado al calor de los grandes acontecimientos. Trotsky menciona en el siguiente párrafo la relación que existe entre la clase, el partido y la dirección:

“El proletariado puede “tolerar” durante bastante tiempo a una dirección que ya ha sufrido una total degeneración interna, pero que no ha tenido la ocasión de manifestarlo en el curso de los grandes acontecimientos. Es necesario un gran choque histórico para revelar de forma aguda, la contradicción que existe entre la dirección y la clase. Los choques históricos más potentes son las guerras y las revoluciones. Por esta razón la clase obrera se encuentra a menudo cogida de sorpresa por la guerra y la revolución. Pero incluso cuando la antigua dirección ha revelado su propia corrupción interna, la clase no puede improvisar inmediatamente una nueva dirección, sobre todo si no ha heredado del período precedente los cuadros revolucionarios sólidos, capaces de aprovechar el derrumbamiento del viejo partido dirigente.” (Trotsky, Clase partido y dirección)

Estamos en morena no por el partido, ni por sus dirigentes, estamos en morena por sus contradicciones internas que permitirán avanzar hacia una organización de clase. El movimiento en su conjunto ha abandonado al PRD, para seguir a AMLO en la conformación de un nuevo partido; no obstante, los dirigentes reformistas que se encuentran al frente de morena, no solo no serán capaces de ponerse a la altura de las nuevas condiciones revolucionarias, sino que incluso se pondrán de lado de una parte de la burguesía en contra del movimiento obrero. Estas contradicciones internas de morena provocan que el partido carezca de un aparato estable y permite una diversidad de corrientes al interior del mismo, desde ideas de izquierda revolucionarias hasta ideas reaccionarias de derecha en el mismo.

Esta inestabilidad debe ser aprovechada por los revolucionarios, para ganar poco a poco la simpatía del movimiento obrero. Los marxistas tendremos que desarrollar un trabajo paciente, pero al mismo tiempo decidido en contra de los dirigentes reformistas al interior del mismo. No existe ningún dirigente reformista al interior de morena con el que se pueda trabajar mas allá de la institucionalidad del partido. Todos ellos poco a poco irán traicionando al movimiento y no tenemos la menor duda que cuando la clase obrera adquiera consciencia de su papel histórico, echara de un punta pie a toda estas lacras de políticos parásitos, mientras tanto es tarea de los marxistas construir nuestras propias fuerzas que sirvan para ayudar al proletariado a tomar una conciencia de clase.

Las condiciones materiales para la conformación de un ala revolucionaria al interior de morena, se están abriendo cada vez mas. No obstante, para aprovechar estas contradicciones internas, es importante tener muy presente cuales son nuestras tareas al momento de intervenir al interior del partido, de lo contrario terminaremos absorbidos organizativamente por los reformistas. Debemos entender que la cúpula de morena tiene su propia agenda, la cual incluso a veces entra en contradicción con los intereses reales del movimiento; principalmente vemos como se somete a los militantes del partido a una dinámica electorera o incluso se convoca a mítines masivos o marchas pero sin ningún tipo de intención real de confrontar al régimen. Una situación de “hacer como que se lucha” para seguir manteniendo el descontento social. Esta agenda en nada beneficia al movimiento proletario, al contrario solo lo esta llevando de derrota en derrota desde el año 2005.

Es importante para los marxistas luchar por nuestras propias posiciones políticas y nuestras propia organización, teniendo en cuenta los limites y los alcances que nos brindan los propios estatutos del partido. Los marxistas participaremos activamente dentro de las instancias de morena y seremos los mejores constructores del movimiento tanto de palabra como en los hechos. Así mismo, debemos ser capaces de defender abiertamente nuestras ideas al interior de morena, sin ocultar nada. Ya que esta comprobado históricamente que aquel que no es capaz de decir abiertamente sus ideas, no tendrá el coraje necesario para defender lo que piensa.

Estamos en morena para contactar con su núcleo mas consciente y dotarlo de las ideas del marxismo. Este núcleo mas a la izquierda de morena, por la vía de la experiencia, habrá entendido las limitaciones del reformismo y buscaran una alternativa. Esta alternativa solo puede ser el camino hacia el socialismo. No obstante, para asegurar el éxito de las ideas del socialismo, los marxistas no podemos perder el tiempo en discusiones interminables y luchas internas; es momento de intervenir con audacia, rapidez y con objetivos claros. El futuro de la revolución socialista en México recae en nuestras manos, hoy mas que nunca las masas tendrán que decidir entre el reformismo o la revolución, entre socialismo o barbarie.

Septiembre 2017

Periódico Revolución
Sobre el Autor: Periódico Revolución
Es una publicación impresa y digital, como un esfuerzo de Morena Socialista para recuperar la teoría marxista al interior del partido morena.