Escrito por: Edgar López Rosales  
 
El próximo 2 de junio, se llevarán a cabo elecciones en cinco estados de la república,  que son Aguascalientes, Baja California, Durango, Tamaulipas y Quintana Roo; además del proceso extraordinario para elegir al Gobernador de Puebla. Morena tiene la presidencia de la república y es mayoría en las cámaras, por lo que debería partir favorito sin ningún problema en las próximas elecciones; sin embargo las conflictos internos, la falta de claridad de un programa de izquierda y las alianzas con la partidos de derecha como el partido verde, podría provocar que el PRI y el PAN se mantengan en el gobierno.  
 
Morena no es abiertamente un partido de izquierda, sino que es un conglomerado de varias fuerzas progresistas que se oponían a los gobiernos caducos del PRI y el PAN. En esta suma de fuerzas existe mucha confusión ideológica, debido a los distintos intereses económicos que persiguen las distintas facciones al interior del partido. Esta situación, provoca que al interior del mismo, confluyan distintos tipos de ideologías, desde ideologías de derecha y religiosas conservadoras, hasta ideologías socialdemócratas de centro izquierdas y socialistas.    
 
A pesar que morena llegó al poder con un fuerte respaldo popular de las clases más pobres y explotadas del país, al frente del partido, se encuentran los mismos políticos grises y reciclados de siempre alejados de las verdaderas demandas sociales y de lo que debería ser un programa mínimo de izquierda. En cuanto al Gobierno Federal tampoco ha habido cambio de fondo, incluso se está peor que en el partido, ya que al frente de las dependencias federales se encuentran una infinidad de políticos siniestros que pertenecieron al antiguo régimen, como Esteban Moctezuma (Secretario de Gobernación con Zedillo) o Manuel Bartlett (Secretario de Gobernación con Salinas) tan solo por mencionar algunos.   
  
No es posible realizar un cambio verdadero con la misma clase política que ha golpeado y que ha vivido a costillas del pueblo trabajador. La cúpula de morena ha cerrado el partido a la militancia, con el pretexto de que hay que evitar a los oportunistas infiltrados y chapulines. Pero se les olvida mencionar, que gran parte de esa clase política oportunista, ya está en el gobierno nuevamente, como diputados, senadores y al frente de dependencias federales.   
  
La cúpula de morena, incluso no ha esperado mucho tiempo para demostrar su verdadera cara, donde ha respaldado las alianzas con el infame partido Verde. Un partido prostituto de la política mexicana, que ha vivido a costillas del erario público aliándose con el partido gobernante en turno, lo hizo con Fox en al año 2000, con Peña Nieto en 2012 y ahora con morena en 2018.   
  
Esta alianza se ha confirmado en la elección extraordinaria en Puebla, que encabeza el candidato de morena Miguel Barbosa, un político gris y reciclado del PRD que fue pieza clave en la Firma del Pacto por México en 2013; pacto que sirvió para aprobar las contrarreformas estructurales de Enrique Peña Nieto.    
  
En el estado de Durango la alianza fue echada atrás por el Sala Regional del Tribunal Electoral Federal con sede en Guadalajara debido a que no cumplió ciertos requisitos legales, la impugnación fue hecha no por cuestiones ideológicas sino debido a las pugnas internas entre los grupos estatales de ex Priistas que controlan morena Durango y la cúpula nacional del partido que encabeza Yeidckol Polevnsky.   
  
 En Quintana Roo, la alianza fue echada abajo debido, a una resolución de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) donde se menciona:   
  
“Se declaran nulos todos los actos celebrados por el Comité Ejecutivo Nacional en representación de Morena, tendientes a suscribir y formalizar la alianza político electoral con el Partido Verde para el Proceso Electoral local 2018-2109 en el estado de Quintana Roo”   
  
“…se trata de un partido (Partido Verde) de un régimen político que se encuentra caduco por la corrupción y privilegios que lo caracterizan, el cual ha servido y se ha servido de éste”  
  
No obstante, la cúpula del partido ya busca una alianza federal para las elecciones de 2021. Ante esta situación, la derechización del partido se ha dado de manera más rápida que la degeneración del PRD.   
  
La militancia ante los conflictos de los oportunistas  
  
Las pugnas internas entre la cúpula del partido no son por cuestiones ideológicas, sino por meramente la repartición de puestos y cargos. Yeidckol Polevnsky, secretaria nacional de morena y presidenta en funciones del partido, se ha visto envuelta en una seria de conflictos internos contra los caciques estatales que controlan morena en sus respectivas entidades. En cuanto a nivel nacional, la lucha se ha enfrascado con el grupo Monrealista, donde Alejandro Rojas ha manifestado abiertamente su intención de ser el próximo presidente del partido y que bajo un discurso demagogo busca encubrir la lucha por cargos y puestos. Una batalla de malos contra villanos, la militancia no tiene nada que hacer en estas pugnas internas.   
  
Muchos compañeros de base se terminan posicionando de lado de algún “bando”, con el fin de llegar a un puesto o cargo, pero al final de cuenta son tan oportunistas como los primeros. La militancia tampoco tiene que nada qué hacer con estos supuestos compañeros de base.  
  
No hay manera de romper con esta politiquería podrida propia del régimen burgués, sin romper con el propio régimen. La batalla contra el oportunismo en morena, solo puede conseguirse sí y solo sí, se da una batalla ideológica contra todas esas ideas moderadas y conciliadoras que no busquen quebrantar al sistema capitalista. Igualmente debemos rechazar a los políticos charlatanes y demagogos que no estén dispuestos a luchar contra el capitalismo, ya que tarde o temprano terminaran traicionando al movimiento de los trabajadores.  
  
Sola una política abiertamente anticapitalista y que enarbole un programa de clase, podrá permitir que exista una auténtica democracia al interior del partido. Donde sean las bases las que marquen el rumbo de la agenda política, y no los políticos grises y reciclados de siempre, que solo se guían por intereses personales o de grupo. Solo un programa que reivindique las demandas más sentidas de la clase trabajadora, podrá hacer frente al política neoliberal del capitalismo.  
 
A partir de agosto de este año se tiene que renovar los órganos de dirección de morena, conforme lo señalado en el estatuto, comenzado con las asambleas distritales, los consejos estatales y el consejo nacional. Por lo que será importante que el movimiento de los trabajadores empiece a articularse en torno a un programa propio e independiente de lucha; un programa que se declare abiertamente anticapitalista y que plantee abiertamente la nacionalización y la sociabilización de las principales palancas de la economía bajo el control democrático de la clase trabajadora. Para poder llevar a cabo este programa de lucha, es necesario impulsar consejeros socialistas en las próximas asambleas de morena, de lo contrario seguiremos siendo presas de los mismos políticos charlatanes de siempre.  
 
Afíliate, organízate y lucha 
Contra el oportunismo en morena, una política de clase 
Consejeros socialistas para morena 

Periódico Revolución
Sobre el Autor: Periódico Revolución
Es una publicación impresa y digital, como un esfuerzo de Morena Socialista para recuperar la teoría marxista al interior del partido morena.