Escrito por: John Krieger.

Este artículo está inspirado en las perspectivas que elaboramos algunos marxistas desde 2012. Nuestras perspectivas se han venido cumpliendo. ¿Qué método empleamos? La respuesta se da a lo largo de esta publicación.

El estadio de la clase trabajadora es el estadio de sus organizaciones de masas. Si requiero conocer el estado actual de la lucha y ánimos de la clase trabajadora basta con entender lo que sucede al interior de sus organizaciones (En el caso de México los sindicatos y morena). Cuando los trabajadores luchan usan sus organizaciones de masas sin importar cuán degeneradas se encuentren éstas. Esto es una ley histórica.

Sí, en la historia también existen leyes del movimiento y nos permiten entender cómo evoluciona una organización de masas; estado nación o la lucha de clases en algún país. Esto sirve para elaborar perspectivas que son nuestra guía para la acción.

Para nosotros los marxistas, materialistas dialécticos, nos queda claro que la historia no es una chorrada. Esta, al igual que la naturaleza tiene sus leyes del movimiento. La comprensión de ellas es lo que hace la diferencia entre la vanguardia y la clase. La clase es afectada por estas leyes pero es inconsciente de esta restricción, por el contrario, la vanguardia las comprende y las usa para el bien de su propia clase. Ted Grant decía que los marxistas somos la conciencia de la inconciencia. La dialéctica estudia el movimiento, por eso podríamos decir que la dialéctica es la ciencia por excelencia. El materialismo histórico es la aplicación de la dialéctica en la historia del humanidad.

Desde 2011 caracterizamos a morena y advertimos que se trataría de un PRD independiente. Explicamos que si la degeneración del PRD se dio en 20 años la de Morena se daría 20 meses. Además añadimos que nuestro partido a pesar de haber sido creado por las manos de activistas y sectores conscientes del movimiento obrero no podíamos considerarlo un partido obrero puesto que su programa jamas llamo a la expropiación de la banca, la industria pesada y las grandes tierras.

Sólo basta recordar que fue creado para evitar una revolución socialista en 2012. Las masas desesperadas y furiosas por el fraude electoral clamaban “Revolución” en septiembre de ese año y el dirigente para evadir su obligación histórica llamo a la formación de morena.

Éste partido lo han vuelto el de la involución y no el de la revolución porque nació para bloquear la lógica del movimiento. En ese entonces los marxistas llamamos a un paro nacional para derrocar a Felipe Calderón y evitar la imposición de peña Nieto.

Desafortunadamente morena desvío la atención de este punto medular y con ello se dio la imposición del presidente más repudiado de toda la historia de México y posteriormente, llamar a la formación del nuevo partido cuyos dirigentes debieron ser Los dirigentes de la insurrección Contra peña Nieto.

Por todo esto consideramos que Morena es un partido burgués con masas proletarias en sus bases, es decir, un partido consustancial al PRD. Por eso no nos extraña su actual de generación. Más no por ello dejaremos de participar en él.

La contradicción latente en el PRD se extendió a morena. La dirigencia se aburguesa mientras que su base busca el marxismo. Por esto, aunque en última instancia se han dado luchas a nivel nacional de la base contra la dirigencia.

La reciente alianza con el reaccionario Partido Encuentro Social (pes) hizo pública esta contienda que se venía dando desde hace tiempo contra la base de morena a tal grado que AMLO tuvo que pronunciarse al respecto y para su perjuicio defender la nefasta alianza.

Cuando todos los caminos se cierran es cuando aparece la revolución. La de febrero en 1917, a diferencia de la de octubre, es producto del movimiento espontáneo de masas, por el contrario, octubre, es producto de una conspiración del partido bolchevique para ponerse al frente del movimiento de masas. En febrero el partido bolchevique no estaba al frente lo que provocó lo que hoy conocemos como la paradoja de la revolución de febrero.

Todas las revoluciones cuando inician -debido a la ausencia de un partido revolucionario- tienen una paradoja asociada. La insurrección de febrero de 1917 puso en el poder a la clase trabajadora, pero esta otorgó el poder a los dirigentes reformistas quienes a su vez lo depositan la burguesía. Aquí la paradoja. Los acontecimientos de este último año – la entrega de la dirigencia de morena a los capitalistas y fanáticos religiosos del partido encuentro social (pes)- muestra que la paradoja de la venidera revolución socialista mexicana ya se dio ¡Antes del estallido revolucionario de las masas!

Desafortunadamente los dirigentes de morena no han dejado claro en que contribuirán los miembros del pes. Sin embargo, está claro con que puestos se quedan ellos. De 300 diputaciones 151 son para el Partido de Trabajo (pt) y el pes y 149 para morena. ¡Está gentuza a está usurpando nuestro trabajo de años! ¡Sin ningún trabajo previo en apoyo a nuestra causa! Eso sí, nada de alianzas con el PRD pero qué tal con los otros partiduchos derechistas. Bajo estas circunstancias lo correcto es que desde morena nos neguemos cualquier tipo de contribución con las campañas de estos partidos.

Dentro de lo malo siempre hay algo bueno aunque sea muy pequeño. En este caso, la incorporación del partido fundamentalista cristiano cataliza la lucha de clases en morena y pone a la vista de todos su inestabilidad. Hegel, explicó hace tiempo que sólo racional es real. El carácter inestable de morena es irracional. De esto podemos inferir que tras una revolución socialista morena dará como origen una nueva organización de masas socialista.

Esta es la razón que tenemos los marxistas para permanecer en las organizaciones de masas, las nutrimos de ideas marxistas para ayudar a sacar conclusiones revolucionarias y romper ilusiones en los reformistas. Las leyes de la historia pondrán al comunismo de nueva cuenta al frente de las luchas de masas de la clase trabajadora.

Periódico Revolución
Sobre el Autor: Periódico Revolución
Es una publicación impresa y digital, como un esfuerzo de Morena Socialista para recuperar la teoría marxista al interior del partido morena.