Escrito por: Edgar López

El pasado de 5 de junio, se realizaron elecciones en 13 estados del país, incluyendo la asamblea constituyente de la Ciudad de México. Los resultados arrojan que el PRI obtuvo el triunfo en 5 Estados (Oaxaca, Tlaxcala, Zacatecas, Hidalgo y Sinaloa), mientras que el PAN gano en los otros 7 estados (Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Puebla, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz). El PRI y el PAN representan los intereses de la oligarquía, por lo que no existirá ningún cambio de fondo en la política económica, sino solo más de lo mismo.

No obstante, lo que más resalta es la participación de los partidos de izquierda; por un lado el PRD y el PT solo sirvieron de escalón para al aliarse con el PAN de manera pragmática en la obtención de espacios de gobierno en 4 estados. Por su parte, morena solo pudo dar una batalla real en tres estados (Oaxaca, Veracruz y Zacatecas) obteniendo una votación superior al 20 por ciento, pero quedándose todavía muy lejos del primer lugar. La podredumbre y el repudio hacia los partidos del régimen es evidente, sin embargo estos siguen ganando elecciones debido a la debilidad de los partidos de izquierda que no logran entrar en sintonía con los sectores descontentos de la población.

Los falsos triunfos

En las votaciones para la asamblea constituyente de la Ciudad de México, morena ganó 22 de los 40 diputados a la constituyente posicionándose como la primera fuerza en la capital; no obstante, el abstencionismo en la ciudad representó el 72 por ciento. Es decir, 7 de cada 10 habitantes no participó en las elecciones del constituyente, de esos 3 que participaron 2 lo hicieron por los partidos de derecha y uno por morena. La línea política oficial de morena asegura que no logramos ganar elecciones debido a la compra y coerción del voto, sin embargo los datos demuestran que este no es el principal factor.

En un artículo anterior escribimos que “muchos de estos candidatos (de morena) son empresarios con mucho dinero, o en otros casos políticos que ya han sido diputados o senadores pasando sin pena ni gloria con el movimiento, pero que han conseguido consolidar un modus vivendi de la política, saltando de cargo en cargo. ¿En serio se piensa que estos compañeros representan los intereses de los trabajadores? (Elecciones 2016 y la bancarrota del reformismo). En este artículo mencionamos que de seguir la imposición de estos candidatos, morena estaría dando una batalla a muerte pero con los votos nulos ¡Y no nos equivocamos!

De las 12 elecciones a gobernador donde participó morena se obtuvieron los siguientes resultados: Aguascalientes 3.15%, Chihuahua 2.33%, Durango 2.77%, Hidalgo 7.47%, Oaxaca 22.84%, Puebla 9.54%, Quintana Roo 10.94%, Sinaloa 3.79%, Tamaulipas 2.25%, Tlaxcala 6.26%, Veracruz 26.25% y Zacatecas 27.21%. Es decir que a excepción de 3 estados donde se superó el 20 por ciento, en todos los demás fueron votaciones demasiado bajas, incluso en Chihuahua fuimos rebasado por los votos nulos. Esto para nada puede hablar de un triunfo para el movimiento. Morena como partido es nuevo, no obstante nuestro movimiento lleva décadas dando una batalla organizativa por llegar al poder por la vía electoral.

Fundamentalmente la estrategia de morena ha consistido en centrar toda la política exclusivamente en el terreno electoral. En lugar de canalizar los esfuerzos en vincularse a los movimientos sociales o encabezar la solución de demandas inmediatas de la población, se ha centrado en estar en campaña permanente promoviendo a los mismos políticos grises y reciclados que hasta hace poco se encontraban en el PRD, PT y MC. Para la población en general no existe ninguna diferencia radical con respecto al PRD. Mientras que por un a lado a la militancia de morena se le presenta como un éxito la votación obtenida el pasado 5 de junio (2.5 millones de votos), por otro lado se deja la puerta abierta a una posible alianza con el PRD. Si tan bien nos fue en las votaciones ¿porque aliarnos con el PRD en 2018?

Todavía falta tiempo para saber si esta alianza se concreta, lo que si nos queda claro es que si morena continua con esta línea política desligándose de la lucha de clases y de las demandas inmediatas de la población no tendrá otra más opción que aliarse con el PRD, si en verdad desea ganar la presidencia con AMLO. Para los pequeñoburgueses y vividores políticos las elecciones presidenciales de 2018 se presenta como algo cotidiano (si no ganamos ahorita, ganaremos para la siguiente), pero para el movimiento en su conjunto es ya una cuestión incluso de vida muerte, ya que en caso de no ganar AMLO, se aplicarán las reformas estructurales a sangre y muerte como está ocurriendo ahora con la reforma educativa.

Periódico Revolución
Sobre el Autor: Periódico Revolución
Es una publicación impresa y digital, como un esfuerzo de Morena Socialista para recuperar la teoría marxista al interior del partido morena.