Toda  propuesta política tiene que ver invariablemente con la revolución mexicana, ya sea para condenarla, ampararse a su sombra, continuarla.

Para nosotros la revolución mexicana fue una revolución pasiva en sentido Gramsciano
Hasta ahora se han hecho muchas interpretaciones del la revolución mexicana (1)sin embargo todas coinciden en que la revolución mexicana fue una lucha inicialmente planeada por el partido liberal mexicano de los hermanos Flores Magon desde finales del siglo XIX. Al principio era una lucha contra Porfirio Díaz, en el curso de la lucha  el núcleo dirigente Magonista asimiló y difundió el anarquismo. Se doto de dos instrumentos: un partido político y un órgano informativo, poco a poco construyeron una red sindical con la que organizaron las primeras huelgas, Cananea, Río blanco, Orizaba, Puebla, etc. A estas huelgas respondió el Gobierno de Porfirio Díaz  siempre invariablemente con la represión  evidenciándose como una dictadura.

El núcleo Magonista también es el responsable de los primeros levantamientos armados de 1906, 1908. 

El grupo Magonista era un bloque emergente que le disputo  el poder al bloque dominante,  evidenciandolo como una dictadura. Sin embargo  el movimiento magonista fue abortado en sus inicios, hacia falta tender mas  alianzas y acuerdos y acumular mas fuerzas  antes de lanzarse al asalto final como lo hicieron en sus llamados a las huelgas y a los levantamientos, pero sabemos que en 10 años habían politizado el país, habían creado las condiciones subjetivas para una revolución aunque para llevarla a cabo hacia falta un partido mas amplio  y una gran  concentración  de  hegemonía,  sin duda la represión, las traiciones, la clausura reiterada de sus periódicos  y el exilio forzoso impidieron esto.
1) “todas las interpretaciones de la revolución mexicana (…)pueden agruparse en tres concepciones fundamentales:

a)la concepción burguesa, compartida por el socialismo oportunista y reformista, que afirma que la revolución, desde 1910 hasta hoy es un proceso continúo, con etapas mas aceleradas o mas lentas pero ininterrumpidas, que va perfeccionándose y cumpliendo paulatinamente sus objetivos bajo la guía de los sucesivos –gobiernos de la revolución-.

b)la concepción pequeño burguesa y del socialismo centrista, que sostiene que la revolución de 1910 fue una revolución democrático burguesa que no logro sino parcial o muy parcialmente sus objetivos –destrucción del poder de la oligarquía terrateniente, reparto agrario y expulsión del imperialismo-, no pudo cumplir sus tareas esenciales  y es un ciclo cerrado y terminado. En consecuencia, es preciso hacer otra revolución  que nada tiene que ver  con la pasada: socialista dicen unos, antiimperialista y popular otros, -nueva revolución- sin mas precisiones todavía otros mas preocupados por las declaraciones  -revolucionarias-  y por no entrar ellos mismos en contradicciones que por la seriedad política y científica.

C)La concepción proletaria y marxista que dice que la revolución mexicana es una revolución interrumpida. Con la irrupción de las masas campesinas y de la pequeña burguesía pobre, se desarrollo inicialmente como revolución agraria y antiimperialista y adquirió, en su mismo curso, un carácter empíricamente anticapitalista llevada por la iniciativa de abajo y a pesar de la dirección burguesa y pequeño burguesa dominante. En ausencia de dirección proletaria  y programa obrero, debía interrumpirse  dos veces: en 1919-1920 primero, en 1940 después, sin poder avanzar hacia sus conclusiones socialistas; pero a la vez, sin que el capitalismo lograra derrotar a la masas arrebatándoles sus conquistas fundamentales, es por lo tanto una revolución permanente en la conciencia y en la experiencia de las masas, pero interrumpida en dos etapas  históricas en el progreso objetivo de sus conquistas. Ha entrado en su tercer ascenso  que parte no de cero, sino de donde se interrumpió anteriormente como revolución nacionalista, proletaria y socialista” .pp. III-IV

Gilly Adolfo LA REVOLUCION INTERRUMPIDA. Caballito, México, 1975. 
Ya para  1906 la lucha era dirigida teniendo no sólo como fin el derrocamiento de la dictadura porfirísta sino además llevar a cabo una serie de reformas de orden político, jurídico, social y económico. 
A lo largo de estos  años de lucha entre porfiristas y magonistas, el porfirismo sufrió una serie de fracturas en varios frentes, en el ejército el General Bernardo Reyes, en lo económico los nuevos industriales, y la clase media que no encontraba acomodo en el aparato burocrático monopolizado por los científicos.

Entre 1909 y 1910 se construyó el partido antirreeleccionista con el cual Francisco Indalecio Madero competiría en las elecciones de 1910. En estas elecciones se instrumentaron todas las variedades y facetas de fraude electoral: coacción del voto, compra del voto, parcialidad de la autoridad electoral, parcialidad del gobierno a  favor del candidato oficial, la compra de la prensa para avalar el fraude electoral, el asesinato y represión a los opositores; así que el 26 de junio de 1910 día de las elecciones ya se sabia quien ganaría pero para estar mas seguro Porfirio Díaz manda arrestar a Madero, fracasa  en el intento y Madero huye a los Estados Unidos de Norteamérica  y desde Texas lanza el Plan de San Luis el 5 de octubre del mismo año.  

Al inicio el llamado tuvo poco eco y sobrevinieron derrotas, el propio Madero fracasó al intentar tomar piedras negras. Quienes sí lograron de inmediato éxitos militares en Baja California y ocupando las principales poblaciones fronterizas  fueron los del Partido Liberal Mexicano mejor conocido como grupo Regeneración auxiliados por La International Worker of the Word,  finalmente fueron derrotados por las tropas federales.

El grupo regeneración habían tenido aceptación al inicio por haber despertado las conciencias con sus llamados  y los preparativos para tomar las armas, pero la presencia de Madero en territorio nacional y las derrotas sufridas inclinaron la opinión a favor de Madero quien fue reconocido plenamente como dirigente de la revolución. Los Flores Magón fueron cayendo en el rechazo  por el apoyo extranjero que recibían,  por su estancia en los EUA y por las derrotas sufridas. 

Madero por el contrario tan pronto tomo Ciudad Juárez la declaró capital de la República y nombro a sus colaboradores el 10 de mayo de 1911. Secretario de relaciones, Francisco Vázquez Gómez; Secretario de hacienda, Gustavo Madero; Secretario de guerra, Venustiano Carranza; Secretario de gobernación, Federico González Garza; Secretario de comunicaciones, Manuel Bonilla y Secretario de justicia, José María Pino Suárez.

La autoridad que representaba Porfirio Díaz se derrumbaba como castillo de naipes ya que los rebeldes controlaban día a día  más y más parte del territorio Nacional. 

Ante ello el bloque dominante instrumento la revolución pasiva, si el problemas era en apariencia Díaz  había que quitar a Díaz para satisfacer a las fuerza revolucionarias o bloque emergente  y continuar controlando los hilos del poder. El bloque dominante sabia que los rebeldes contaban con el apoyo de los de los EUA abasteciéndolos de armas y municiones, así que  intento salvar el porfirismo aunque para ello tuviera que sacrificar al propio Porfirio Díaz. Limantour Secretario de hacienda solicito la renuncia al dictador y después de un largo estira y afloja finalmente la renuncia fue presentada el día 23 de mayo de 1911, el 25 fue nombrado por el Congreso Presidente Interino Francisco León de la Barra con el encargo de pacificar el país y convocar a elecciones.

En estas elecciones se dio el caso inédito en la historia ya que un solo candidato a la presidencia de la republica, Madero, era postulado por dos partido enfrentados entre si: El Partido Católico Nacional integrado por porfiristas y comandado por el Presidente interino de la Republica; y El Partido Constitucional Progresista,  integrado por elementos revolucionarios; solo que el primero postulaba a la Vicepresidencia a ¡Francisco León de la Barra! (Madero había aceptado esa formula traicionando a los revolucionarios, comprometiéndose con los porfiristas a  suprimir la vicepresidencia hasta el final de su periodo, con esta alianza Madero entregaría el poder de manera “pacifica” a el porfirismo representado por León de la Barra); el segundo partido postulaba  para la Vicepresidencia a José Maria Pino Suárez.
El pueblo no se dejo engañar y para desgracia de Madero y los porfiristas voto por la formula revolucionaria,  así Madero y Pino Suárez tomando posesión del cargo en los primeros días de noviembre.
La Revolución pasiva había fracasado así que el bloque dominante  preparo  un Golpe de Estado para ello tendría que asegurar la fidelidad de buena parte del ejercito y generar división y confrontación en el bloque emergente manipulando a Madero, afectar los intereses de los EUA y culpar de ello a Madero y a los revolucionarios para que los EUA les retiraran el apoyo.

Todo les salió  “a pedir de boca”  a los porfiristas el nuevo gabinete no fue del agrado de los revolucionarios, así que se lanzo el plan de Texcoco,  el plan de Ayala, el plan de Tacubaya , plan de Chihuahua. Todos ellos con en fin de derrocar el gobierno de Madero.

El golpe de Estado porfirista inicio el 9 de febrero de 1913 bajo los auspicios de la embajada Norteamericana y   culminaría con el asesinato de Madero y Pino Suárez el 22 de febrero de 1913.

Así  sin proponérselo el Huertismo reinicio la revolución interrumpida dos años antes con los tratados de ciudad Juárez, el desenlace se daría en las batallas de Zacatecas en junio de 1914 donde el Huertismo fue vencido por un general  formado en el porfirismo  ahora apoyando la causa revolucionaria el general Felipe Ángeles.

En Torreón y Zacatecas (junio de 1914) quedo sellada la suerte del huertismo pero también la suerte de la división del Norte, ya que al haber aceptado la subordinación política a Carranza éste  dejo a Villa sin suministros de carbón para sus locomotoras y parque en los momentos cruciales de la lucha.
Formalmente “el primer jefe de la revolución” era Venustiano Carranza realmente la columna vertebral de la revolución era una maquinaria de guerra  poderosa y eficiente llamada la División del Norte y su jefe  nato era Francisco Villa, sin embargo políticamente Francisco Villa estaba subordinado a Carranza, crear otro frente separándose de Carranza era poner en peligro el triunfo revolucionario y la persistencia del huertismo; ya desde antes de la toma de Zacatecas  existían claras diferencias entre Carrancistas y Villistas al grado de que Carranza le ordeno a Villa no tomar Zacatecas, con esta orden Carranza  puso en peligro el triunfo revolucionario demostrando que pesaban mas sus intereses personales que el interés de la revolución.(2)

Así que bloqueado el villismo la ciudad de México fue tomada por el Carrancismo, aunque fuera solamente de paso, ya que una vez reabastecido Villa de pertrechos, Carranza tuvo que marchar a Veracruz  donde con toda tranquilidad preparó los planes para retomar el poder.

2. “Cuando Carranza vio rota la fuerza moral huertista, provocó el rompimiento con Villa, prohibiéndoles que obtuviera la victoria de Zacatecas destituyéndolo de la jefatura de la División del Norte. Los generales  villistas tenían  tres caminos: obedecer al primer jefe, a costa de quebrar la fuerza moral de la División del Norte y destruir al propio estado mayor; otro insubordinarse, romper con el constitucionalismo cuando el huertismo y su ejercito aún estaban en pie de guerra y atacar a Carranza o dispersarse en contingentes irregulares; y, por  último desacatar la orden sin romper con la dirección política de Carranza y tomar Zacatecas. La primera opción, la de Carranza, y la segunda, la de los  más indignados generales de Villa, hubiera favorecido al Ejército Federal y  tal vez  permitido a Huerta  recuperar fuerzas.  En esta ocasión  Ángeles no iba a repetir la conducta de subordinación militar que siguió en la Ciudadela: aquí tenía mando de tropas y formaba parte del Estado Mayor del mas poderoso ejército de la revolución. Por otra parte, el Ejército de Carranza- cuyos oficiales sonorenses  no habían aceptado sus servicios- no era la institución en donde él se había educado, ni sentía deberle el mismo grado de lealtad y subordinación. Su opinión fue decisiva para que la división del Norte tomara la  tercera opción, aquella que mejor combinaba las exigencias militares con las necesidades políticas. …(por mí fuimos a  Zacatecas y vencimos finalmente a Huerta…Con esa conducta me hice reo de dos enormes delitos: el haber sido factor implacable contra el huertismo y el de haber arrancado la carreta democrática a Carranza).”  
  
Gilpain Peuliard Odile, FELIPE ANGELES Y LOS DESTINOS DE LA REVOLUCION MEXICANA, SDN, México, 1994 pp. 15-16.

Jaime Agustin Sanchez Corona 
CCLCNTE TLAXCALA
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