Escrito por: Edgar López Rosales

El pasado 20 de agosto de 2018, morena celebró su V Congreso Nacional Extraordinario donde se aprobó aplazar un año mas la renovación de sus órganos de dirección, dejando temporalmente la dirección del partido en manos de la Secretaria Nacional Yeidckol Polevnsky. No hay plazo que no se cumpla y en este mes de agosto, tendrá que salir la convocatoria para renovar todos los órganos de dirección del partido, tanto a nivel nacional, estatal y distrital, de conformidad con los estatutos.

Esta renovación de órganos de dirección, no puede ser vista por las bases como un tramite electoral más, sino que se enmarca como parte de la lucha de clases y de los jaloneos que se dan al interior del partido, por terminar imponiendo o no, una política de derecha. Los millones de personas que votaron por AMLO y despertaron a la vida política, no se quedaran pacientes esperando que AMLO los gobierne honrada y austeramente, sino que quieren participar en las decisiones políticas del gobierno y del rumbo que tomara el país, es decir desean tomar el destino de sus vidas en sus propias manos.

No obstante, al frente del gobierno de la 4ta transformación se encuentra la misma elite política, que gobernó este país en las ultimas décadas. Al frente del gabinete y de las dependencias de gobierno, se encuentran individuos que estuvieron en los gobiernos priistas y panistas como Alfonso Romo, Esteban Moctezuma Barragán, Miguel Torruco o Luisa María Alcalde, tan solo por citar algunos. El gobierno sigue siendo exclusivo de una misma elite política y se encuentra cerrado no solo para las masas, sino también para los miles de militantes que fueron fundadores de morena y que lucharon para poner a AMLO en la presidencia.

Trotsky llamó a esto la paradoja de la revolución, es decir las masas hartas y enojadas de las políticas capitalistas votan masivamente a los reformistas, pero una vez en el poder, estos se lo regresan nuevamente a los mismos capitalistas de siempre. ¿cómo es esto posible?

En cuanto al partido, la situación tampoco es muy distinta. No existe vida interna de partido. Al frente del partido se encuentran los mismos políticos grises y reciclados de siempre. No existen comités municipales, ni locales donde acudir y los miles de comités seccionales que se formaron para la campaña presidencial, solo existen en el papel. La afiliación se encuentra cerrada. Los candidatos son impuestos y designados en los acuerdos cupulares y no en las asambleas. La falta de democracia interna y la exclusión de las bases no es algo nuevo en el partido; no obstante, el giro a la derecha en el partido es tan grave, que algo que le tomó al PRD 18 años en degenerar, a morena solo le han bastado 3 años.

Los dirigentes están a la derecha y las masas a la izquierda, pero ¿como se explica este giro a la derecha si ganamos la presidencia? La respuesta no esta en si son buenos o malos dirigentes, sino en buscar la política de clase que persiguen.

Las limitaciones de la política reformista y su oportunismo

El gobierno de AMLO es un gobierno bien intencionado, que busca una mejor distribución de la riqueza a través de la austeridad y el combate a la corrupción; sin embargo, no se plantea la lucha contra el sistema capitalista ni tampoco instaurar una nueva sociedad donde se destruya la explotación asalariada del capital. Persigue una política reformista, es decir, busca realizar ciertas reformas dentro del margen del propio capitalismo, pero sin tocar al sistema capitalista. En palabras de Lenin: “El reformismo es una manera que la burguesía tiene de engañar a los obreros, que seguirán siendo esclavos asalariados, pese a algunas mejoras aisladas, mientras subsista el dominio del capital.” (Lenin, Marxismo y reformismo)

Esta política de conciliación de clases es la causante que el gobierno de la 4ta transformación este cerrado a las masas y que el partido este cerrado a su propia militancia; pero fundamentalmente que las políticas neoliberales que se implantaron en las décadas pasadas, continúen vigentes. Las experiencias recientes de gobiernos llamados de izquierda en América Latina, ha demostrado las limitaciones de tener un gobierno que otorga ciertas concesiones a los trabajadores a través de programas sociales, pero sin tocar al sistema capitalista.

Las masas hartas de los gobiernos de derecha votan por un gobierno reformista, los reformistas solo dan ciertas mejoras a las masas para contener al movimiento social; al termino de cierto tiempo, estas políticas se desgastan debido a sus limitaciones en el marco del capitalismo, degastando también consigo al gobierno reformista, dándole paso nuevamente a un gobierno de derecha. Un circulo vicioso que solo sirve para tener controlado el descontento de las masas pobres y explotadas, pero sin tocar al capitalismo. Este circulo viciosos no se podrá romper, a menos que exista una organización propia e independiente del proletariado, que no se conforme con simples migajas y que planteé abiertamente terminar con el sistema de explotación asalariada.

Con el triunfo de AMLO, es fundamental que el movimiento proletario empiece a tener un organización propia e independiente, y esta no puede venir de los políticos reformistas ni mucho menos de los políticos parásitos que hasta ahora se han incrustado en morena. La batalla por una construir una organización propia del proletariado dentro de la sociedad capitalista, no es nueva. Lenin ya marcó la pauta de cómo construirla y la única forma de hacerlo, es dando una lucha implacable contra el oportunismo.

En términos teóricos el oportunismo es una corriente ideológica que ya sea consciente o inconscientemente, tiene la finalidad de paralizar y destruir la organización independiente del proletariado frente a la burguesía. Es decir, una ideología pequeño burguesa que busca la conciliación de las clases dentro de las filas del propio movimiento obrero.

Al interior de morena existen muchos grupos y dirigentes, no obstante, ninguno de ellos se plantea romper con el capitalismo, ni con su sistema de explotación asalariada. La mayoría de ellos persiguen una política reformista y de conciliación de clases, algunos son reformistas de derecha (no le apuestan a la movilización social y el discurso de izquierda prácticamente lo han olvidado) y otros reformistas de izquierda (apuestan a la movilización social como forma de presión y mantienen el discurso radical de izquierda), pero en el fondo ninguno de ellos tiene como objetivo derribar al sistema capitalista, es decir en términos marxistas son oportunistas dentro del movimiento proletario.

Al interior del partido, también hay muchos compañeros de base, que dicen luchar contra el oportunismo, la antidemocracia en morena y la imposición de candidatos, algunos de ellos hasta se autonombran “socialistas”. No obstante, tampoco ninguno de ellos se plantea romper con el oportunismo ideológico que significa la conciliación de clases y el sostenimiento del sistema capitalista. Solo mantienen el discurso, pero hasta ahí, ya que cotidianamente terminan sumándose organizativamente con algún dirigente reformista supuestamente “progresista”, en lugar de construir organización revolucionaria.

El reformismo en el poder, no tardará en mostrar sus limitaciones, por lo que es necesario romper con él, tanto organizativamente como ideológicamente. Ya no hay tiempo para vacilaciones. Se acabó el tiempo de los discursos, es necesario construir organizativamente las fuerzas del proletariado, de manera independiente a los reformistas. No se esta planteando una ruptura organizativa contra el reformismo, sino una ruptura política con el reformismo. El reformismo no podrá hacerle frente a la próxima crisis económica que se aproxima, y ante el desgaste, la derecha volverá a retomar el gobierno, ahora incluso de manera mas reaccionaria contra los trabajadores. En este escenario, solo una propuesta socialista y revolucionaria podrá hacerle frente a la crisis económica capitalista. De ahí la necesidad de buscar Consejeros Socialistas para morena en la próxima renovación de órganos de dirección del partido.

La propuesta socialista y el programa de la izquierda

No se puede cambiar la economía del país, mientras esta siga estando en las manos de los mismos parásitos burgueses como Slim, Azcárraga, Salinas Pliego, Claudio X González, Alberto Bailleres: además de las empresas transnacionales como las mineras canadienses, las petroleras británicas y estadounidenses, o la banca española. Todas estos, se han encargado de empobrecer a la clase trabajadora y darle unas cuantas migajas a cambio de su trabajo.

El programa socialista plantea abiertamente, la renacionalización y expropiación de las principales palancas de la economía (el sector energético, las mineras, las telecomunicaciones, la banca, etc.), poniéndolo no bajo el control burocrático del estado, sino bajo el control democrático de la clase trabajadora. Controlando la economía, la clase trabajadora puede plantear la desaparición del outsorsing, la desaparición de las afores, mejorar las prestaciones laborales de la clase trabajadora en su conjunto y aumentar el salario a un nivel digno; además de mejorar el estado de los servicios públicos como salud, educación, la vivienda, el transporte, etc.

Para adoptar este programa se tendría que permitir la participación democrática de las bases del partido en la toma de decisiones, para que plasmen sus verdaderas reivindicaciones económicas. Ningún burócrata reformista dará esta batalla a lo interno del partido, por mas bonito y radical que se escuche su discurso. Sola una política abiertamente anticapitalista y que enarbole un programa de clase, podrá permitir que exista una auténtica democracia al interior del partido; además solo un programa que reivindique las demandas más sentidas de la clase trabajadora, podrá hacer frente a la política neoliberal del capitalismo.

Para poder llevar a cabo este programa de lucha, es necesario impulsar Consejeros Socialistas para morena en las próximas asambleas del partido, de lo contrario seguiremos siendo presas de los mismos políticos reformistas y charlatanes de siempre. Te hacemos una invitación a que te sumes a las asambleas socialistas y a que impulsemos el programa socialista al interior de morena.

¡Contra el oportunismo, una política socialista!
¡Consejeros Socialistas para morena!

Edgar López Rosales
Sobre el Autor: Edgar López Rosales
Licenciado en Economía por parte de la UNAM. Activista de formación marxista y consejero estatal de morena. Editor del Periódico Revolución y de la página web periodicorevolucion.org.mx