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John Krieger.

Una vez más, nos vemos en la necesidad de explicar que la guerra contra el narcotráfico es contradictoria, reaccionaria y real. Pero, en esta ocasión no nos enfocaremos en desenmascarar el punto de vista oportunista de grupos sectarios. La voz más potente que existe es la de los grandes acontecimientos y si a pesar de ello no logran escuchar es porque son sordos. Por lo demás, no son ellos los creadores de la teoría sobre «la guerra ficticia del narco» sólo la repiten como cotorros sin comprender que dicha consigna trae tras de sí una conclusión perniciosa para todo el movimiento obrero: El frente popular.

Anabel Hernández es una destacada periodista, talentosa con la pluma, valiente como pocas personas y audaz. Se ha parado frente al régimen, lo reta a pesar de las miles de amenazas de muerte que ha recibido y se mantiene firme en sus convicciones. Ni siquiera los grupúsculos de la pseudo «izquierda socialista» tienen el carácter de esta periodista sin organización detrás que la respalde. A nadie le cabe duda esto. Sin embargo, no por ello, saca conclusiones correctas de los fenómenos que ella misma reporta.

En su cuenta de Twitter el día 3 de agosto de 2015 a las 14:26 publicó lo siguiente:

«@AnabelHdezMx: Los ciudadanos no debemos ser etiquetados como de izquierda ni derecha, sino como mexicanos que buscan un mejor país.»

Y más tarde a las 14: 27 de ese mismo día:

«@AnabelHdezMx: ¿La ideología #izquierda y #derecha, divide a un pueblo, divide incluso a amigos? México y Latinoamérica necesitan unión para salir adelante»

Esta opinión es la síntesis de la «táctica» llamada frente popular según la cual el proletariado debe subordinarse a la burguesía para defender ciertas medidas progresistas. Sin embargo, los marxistas hemos explicado que el frente popular fue la causa de la derrota en la revolución española. Dejemos que el mismo Alan Woods (a su pesar) lo explique:

«Hoy en día, mucha gente en la izquierda confunde el frente popular con la idea de Lenin de un frente único. Este es un error muy grave. En realidad, el frente popular no tiene nada que ver con un frente único, un frente obrero o un frente de izquierda. Representa una política de colaboración de clases, que subordina los partidos obreros a los partidos de la burguesía liberal. Lenin propuso originalmente la idea de un frente único como un frente unido para la acción entre los partidos obreros (socialistas y comunistas) contra los partidos burgueses. Fueron los mencheviques, no los bolcheviques, quienes abogaban por un frente «democrático» entre los partidos obreros y los partidos de la supuesta burguesía progresista y liberal – una política que Lenin denunció con vehemencia».

«En 1917, Lenin rompió con Kámenev y Stalin cuando abogaban por un apoyo crítico al gobierno provisional burgués liberal, exigiendo que los trabajadores y los campesinos tomaran el poder en sus propias manos («Todo el poder a los soviets»). El frente popular en España no estaba basado en la concepción de Lenin, sino en la de los mencheviques, y tuvo resultados desastrosos».

«En 1936, los socialistas y comunistas se unieron, no con la «burguesía progresista», sino con la sombra de la burguesía. Los verdaderos capitalistas, banqueros y terratenientes habían huido en su mayoría hacia el lado de Franco al comienzo de la guerra civil. La única fuerza social que quedó para luchar contra el fascismo fueron los obreros y los campesinos. Después de la victoria del Frente Popular en 1936, la clase obrera, que había aprendido a desconfiar de los liberales por su amarga experiencia entre 1931 y 1933, pasaron de inmediato a la acción. En cuestión de días, a través de la acción directa, llevaron a cabo el programa del Frente Popular desde abajo. Hubo constantes enfrentamientos entre trabajadores y empresarios. Los campesinos comenzaron a apoderarse de la tierra. Pero mientras que en Rusia la tierra fue dividida en pequeñas propiedades campesinas, en muchas zonas de España los campesinos establecieron colectividades. La reacción estaba cada vez más alarmada».

«Detrás de la pantalla, bajo la protección del gobierno del Frente Popular, la conspiración de los generales monárquicos y fascistas comenzó inmediatamente. El gobierno del Frente Popular no tomó ninguna medida contra los oficiales del ejército fascista ¿Cómo podían actuar de otra manera si eso significaba la destrucción de la máquina estatal sobre la que descansa la clase dominante? Mientras que el gobierno no hizo nada, los grandes capitalistas desataron su arma de reserva: las bandas fascistas contra las organizaciones obreras, proporcionándoles fondos y armas. Si hubiera dependido de los liberales, los fascistas habrían ganado sin lucha».

«Afortunadamente, las masas tomaron el asunto en sus propias manos. Cuando los generales fascistas trataron de transmitir su llamamiento a amotinarse en la España peninsular, el mensaje fue interceptado por los operadores de radio de la flota española. Las tripulaciones levaron anclas, transmitieron por radio a Madrid para advertir al gobierno y arrojaron a sus oficiales por la borda. Fue la clase obrera quien salvó la situación. Las milicias socialistas, comunistas y anarquistas, y sus camaradas en el ejército y en la marina, dirigieron el contraataque contra la arremetida fascista. Bajo la consigna inspiradora de la comuna asturiana, ‘Unión Hermanos Proletarios’, lucharon con valentía feroz y salvaron la situación». (Introducción de Alan Woods al libro revolución y contrarrevolución en España de Félix Morrow).

Quienes hoy sostienen que la lucha contra el narco es ficción mañana estarán defendiendo frentes populares en la próxima revolución socialista. Por ello nos oponemos a llamar a la guerra contra el narco «ficticia».

Por otro lado, el Chapo quizá fue liberado porque se avecinan fuertes enfrentamientos contra Peña Nieto y las masas proletarias en la ciudad. En la nota sobre el fraude electoral en Iztapalapa explicamos que el gobierno de Dione es un narco gobierno y su llegada traerá la guerra a la ciudad, es decir, estamos cerca de un punto crítico en esta batalla. La clase obrera en medio del fuego entre ambos bandos saldrá a luchar para defender no sólo su fuente de trabajo sino su propia existencia física. El cartel de Sinaloa quiere para él la plaza del Distrito Federal, no permitirá que nadie la controle por eso necesita a sus cuadros prestos para combatir.

Por otro lado afirmar que no hay contradicciones en el narcotráfico es anti dialéctico porque el materialismo dialéctico explica que todo ente material en el universo se mueve como consecuencia de contradicciones que actúan en él. De ser así encontramos por primera vez en toda la historia del universo un objeto inmutable que ni Marx o Engels fueron capaces de encontrar. Si en el narcotráfico no tuviera contradicciones con el gran capital ambos sectores habrían postulado al «Chapito» para presidente.

Sólo la clase obrera será capaz de sacar del atolladero al país y el mundo, sin embargo esta necesita su vanguardia bien formada ideológicamente, por eso, este debate es muy importante de lo contrario el proletariado no será capaz de tomar el poder.

Periódico Revolución
Sobre el Autor: Periódico Revolución
Es una publicación impresa y digital, como un esfuerzo de Morena Socialista para recuperar la teoría marxista al interior del partido morena.