Escrito por:John Krieger

Era natural el fraude electoral. Siempre lo advertimos. Hace mucho tiempo Ted Grant explicó que ninguna clase o grupo social abandona sus privilegios sin antes luchar. Por eso del Mazo afirma que en esta elección se juega el futuro de México. El actual presidente proviene de este grupo, no iba permitir intromisiones de la izquierda.

El PRI está dividido en dos fracciones principalmente, la de Carlos Salinas y la del grupo Atlacomulco. Este último, ha tenido la oportunidad de elegir mandatarios desde antaño, no quieren perder este privilegio. El grupo de Carlos Salinas pese a ser más joven es tan poderoso como el primero.

Una debilidad de Peña es el tutelaje de Carlos Salinas a pesar de ser miembro del grupo de Atlacomulco. Oscila entre ambos grupos porque su puesto de mandato fue un acuerdo de ambas fracciones. Televisa, la empresa que le puso en el poder está en números rojos y su protectorado ya no representa tanto. Por otro lado, una capa de adinerados que no se benefician del régimen coquetea con morena. El apoyo del presidente es el sector de los empresarios que han hecho negocios con el gobierno federal en este sexenio.

En algúna ocasión Fidel Velázquez afirmó que ellos habían llegado el poder a balazos y que sólo lo abandonarían a balazos. Esto quiere decir que no van a dejar sus privilegios sin antes luchar por ellos, están dispuestos a morir antes de abandonarlos. No es difícil inferir que el grupo Atlacomulco realizaría un fraude y que está dispuesto a más atropellos.

Por abajo también hay inestabilidad. Peña no es capaz de controlar ni su principal bastión, para evitar el arribo de la izquierda tuvo que hacer un fraude a los ojos de todos, ni siquiera se tomó la molestia de ocultarlo. Si Del mazo no caé en este momento es porque los dirigentes de morena no han hecho un llamado contundente a la lucha. La victoria puede obtenerse de forma pacífica a nuestro favor, bastaría con organizar un paro nacional. El precio de no haber realizado esta acción en 2006 fue la guerra contra el narco que volvió el país la segunda nación más violenta del planeta.

Lo arriba escrito nos muestra que la fuerza más conservadora son los dirigentes de los sindicatos y partidos de izquierda. Reiteramos que contener el movimiento puede desatar violencia porque la debilidad incita a nuestros enemigos a emplearla. Desafortunadamente, ningún dirigente de morena se ha pronunciado contra los ataques realizados a los centros de morena en estos días. No puede haber unidad en el movimiento si no se defiende a los participantes.

Los reformistas argumentarán que las masas no responderán a un llamado, quizás sea cierto, pero los principales responsables de dicha catástrofe son los hoy quejosos. En su momento en 2006 y 2012 las masas estuvieron dispuestas a todo. No se le puede responsabilizar de una falta de disposición, al contrario, se les ha dejado plantadas en diversas ocasiones.

Bajo estas condiciones, en las que ningún dirigente de masas se quiere poner al frente, esperamos un movimiento espontáneo del pueblo trabajador parecido a febrero de 1917, pero a diferencia de Rusia donde el movimiento revolucionario duró nueve meses, en México tendremos una revolución larga con flujos y reflujos porque no existe un partido bolchevique como en Rusia. Nadie lo convocará, se tratará de una acción espontánea. A los comunistas no nos queda más que esperar, lo que significa preparar y prevenir. Te invitamos a integrarte a las filas de nuestro periódico marxista.

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