Escrito por: Edgar López Rosales

En el próximo mes de octubre, inicia el proceso interno de morena para renovar sus órganos de dirección. Se elegirán a 3 mil congresistas nacionales, a los consejos y comités ejecutivos estatales de las 32 entidades federativas, así como a los integrantes del Consejo Nacional y del Comité Ejecutivo Nacional. No obstante, el proceso se da en medio de pugnas internas, por el control de la nueva presidencia del partido, que es la cereza del pastel.

Para las bases y los millones de personas que votaron por un cambio de régimen, esta elección interna no puede pasar desapercibida; ya que no solo el futuro de morena está en juego, sino incluso el del propio gobierno de izquierda.

A lo interno del partido se relegado a las bases y miembros fundadores, para poner a los mismos políticos de siempre. No hay vida interna de partido, los militantes no pueden elegir a sus candidatos, tampoco existen locales donde se puedan reunir las bases y el Instituto de Formación Política de morena no ha podido funcionar correctamente, porque la presidenta y secretaria del partido, Yeidckol Polevnsky, se ha negado a dar el recurso económico que por estatutos le corresponde.

En esta elección interna, Bertha Lujan es la que representa al grupo obradorista, a diferencia de Mario Delgado, Ricardo Rojas o la propia Yeidckol Polevnsky, que representan un ala más hacia la derecha. No obstante, ninguno de ellos se plantea una propuesta más allá del combate a la corrupción y la austeridad republicana, incluso algunos de ellos ni siquiera se plantean eso en sus plataformas por la presidencia del partido. Solo son luchas internas de poder por el poder.

No obstante, los problemas organizativos que padece en este momento el partido no son sino el resultado de la política de conciliación de clases y de la negativa de luchar abiertamente contra el capitalismo. De plantearse morena, una lucha abierta contra el capitalismo necesitaría la participación de sus bases en la toma de decisiones, de quienes serían sus candidatos y como una medida para controlar a la política del gobierno. Sin embargo, nada de esto va a ocurrir; llegue quien llegue, mientras no se plantee una lucha abierta contra el capitalismo, no existirá una democracia interna en morena. Esta política timorata fue lo que pudrió al PRD y no las tribus como algunos suelen culpar.

La propuesta socialista

El capitalismo ha entrado en una crisis mundial, perjudicando las condiciones de vida de la población en general. No será suficiente el combate a la corrupción, ni los apoyos económicos (como el de adultos mayores y estudiantes), sino que será necesario adoptar medidas que realmente modifiquen la economía del país, en beneficio de los más pobres y explotados.

Sin expropiación, no hay transformación. El programa socialista plantea recuperar las palancas claves de la economía que se encuentran en manos de unos cuantos oligarcas, para ponerla al servicio de toda la población. También platea abiertamente mejorar las condiciones económicas y de vida de la clase trabajadora, con el aumento de salario, prestaciones laborales, reducción de la jornada laboral sin disminución de salario, y erradicación de cualquier forma de sobreexplotación laboral, como el outsourcing.

Una política así afectaría seriamente los intereses de la burguesía, la cual ha demostrado históricamente, que no está dispuesta a ceder más que puras migajas a la clase trabajadora. No hay punto intermedio, ni margen de conciliación entre las clases sociales, ya que se encuentran separadas por intereses económicos antagónicos históricamente definidos.

Los trabajadores han tenido que soportar en los últimos 30 años, una política económica de pillaje y saqueo; los dirigentes reformistas aseguran que es producto del neoliberalismo, no obstante, solo es manera de encubrir su cobardía para no luchar contra el capitalismo.

Durante décadas, los marxistas nos hemos tenido que conformar, debido a las condiciones históricas, con apoyar al “menos peor” de los candidatos del régimen. No obstante, en esta nueva etapa histórica, se han abierto las condiciones para que los socialistas planteemos abiertamente nuestras propuestas. De no hacerlo sería capitular ante los reformistas, que ya sea conscientes o inconscientemente, solo contienen al movimiento de masas en favor de la burguesía.

La independencia de organizativa de los socialistas será necesaria en esta nueva etapa. No como una medida sectaria, sino como una medida de independencia de clase para construir la organización revolucionaria para una verdadera transformación de la sociedad. Es por esto, que los socialistas de morena hemos decidido impulsar a consejeros socialistas al interior del partido, con el objetivo de defender un programa socialista en favor de la clase trabajadora, y terminar con explotación asalariada del capital. De no hacerlo, la crisis económica capitalista terminara ahorcando no solo a los trabajadores, sino a toda la sociedad en su conjunto.

Súmate a las asambleas socialistas de morena y apoya a los consejeros socialistas.

Periódico Revolución
Sobre el Autor: Periódico Revolución
Es una publicación impresa y digital, como un esfuerzo de Morena Socialista para recuperar la teoría marxista al interior del partido morena.