Escrito por: Edgar López Rosales

El pasado 20 de noviembre se realizó en el Auditorio Nacional el Congreso Nacional de morena, donde fue presentado el Proyecto de Nación 2018-2024, el cual fue elaborado por “un grupo amplio de especialistas de diversos sectores”. Para la reelaboración de este documento, Andrés Manuel López Obrador nombró a Alfonso Romo Garza como coordinador general del Proyecto de Nación, y se construyo en torno a cuatro ejes principales: La Comisión de Economía y Desarrollo, a cargo de Adrián Rodríguez-Macedo; La Comisión de Desarrollo Social, encabezada por Esteban Moctezuma Barragán; La Comisión de Política y Gobierno, cuya titular es Claudia Sheinbaum Pardo y la Comisión de Educación, Valores, Cultura y Ciencia, presidida por Laura Esquivel Valdez.

El nuevo documento toma la base del Proyecto Alternativo de Nación presentado anteriormente en las campañas presidenciales de 2006 y 2012, pero principalmente se basa en las propuestas contenidas en el nuevo libro de AMLO titulado “2018 La Salida: Decadencia y Renacimiento de México”. Ante este nuevo documento es necesaria una nueva critica para saber que tanto se acerca o se ha alejado del programa de izquierda, principalmente porque fue elaborado por personajes tan controvertidos y alejados del movimiento de izquierda como Alfonso Romo Garza y Esteban Moctezuma presidente de Fundación Azteca, remplazando a intelectuales como Elena Poniatowska. El documento consta de 563 paginas y se encuentra disponible en la pagina www.proyecto18.mx.

Antes de pasar al análisis del Proyecto de Nación recapitulemos un poco sobre ¿quien es Alfonso Romo y porque se le encomendó tan grande responsabilidad en un proyecto de izquierda?

Alfonso Romo Garza es un empresario regiomontano proveniente de la dinastía Garza Sada, familia millonaria que ha dominado los negocios en Monterrey. Sobrino nieto de Francisco I. Madero y perteneciente a una familia de clase media alta, estudió para ingeniero agrónomo en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). En un inicio se dedico al negocio de cabritos y venta de pastales, pero su dos principales logros fueron “ser amigo desde la infancia del exsecretario de Hacienda, Pedro Aspe.. y el segundo, su matrimonio con Maca Garza Lagüera, hija del empresario Alejandro Garza Lagüera, hermano de Eugenio Garza Lagüera, presidente del Grupo Femsa, lo que lo incrustó de lleno dentro de la aristocracia empresarial regiomontana”. (revista Proceso, http://www.proceso.com.mx/285651/aceitaron-a-tiempo-la-maquinaria-foxista-los-magnates-regiomontanos-empiezan-a-obtener-su-recompensa )

Con la fortuna de su familia política Romo inició su propia carrera de negocios “Le ofrecieron el control accionario de Cigarrera La Moderna en 30 millones de dólares, que Romo no tenía Humildemente, se los pidió a su suegro, Alejandro Garza Lagüera El suegro se los prestó, a pesar de que años antes había desheredado a su hija cuando decidió casarse con Romo Pero nunca más le volvería a pedir un centavo”. A partir de aquí entra en una espiral de compras y venta de negocios en multiples rubros como la agrotecnobiología, los seguros, la banca de inversión, telemarketing, Internet, salud y la construcción.

“Con una fortuna calculada en 1,000 millones de dólares, debutó en 1993 en la famosa lista de Forbes, en la que figuraron una docena de empresarios mexicanos más, que crecieron a la sombra de Salinas La devaluación lo arrojó de la lista en 1995 —con otros dos miembros del clan Garza Sada—, pero no lo hizo desistir de nuevos proyectos, como su sociedad con Aspe”. (http://www.proceso.com.mx/171288/alfonso-romo-opus-dei-legionario-de-cristo-y-uno-de-los-supermillonarios-de-forbes)

Alfonso Romo se ha movido en las más altas esferas de la cúpula empresarial y política de México, apoyando abiertamente a expresidentes como Zedillo, Fox y Calderón, según su conveniencia. Lejos de ser una historia de “éxito”, ha sido una historia de fracaso, quebrando y vendiendo sus empresas, teniendo pleitos legales con todos sus socios incluso con su familia política, su principales negocios actualmente son la especulación financiera con “Vector Casa de Bolsa” y Grupo Plenus, que enfoca sus actividades en los sectores de agrobiotecnología, biología sintética, educación y bienes raíces. Pero ¿por que un burgués que se ha codeado con lo mas podrido de la elite política y económica del país, se encuentra al frente de coordinar un proyecto de izquierda?

López Obrador ha decidido enviar un mensaje a la burguesía y a la elite empresarial tanto nacional como internacional, que en caso de llegar a la presidencia el no representa un gobierno radical ni socialista, que no tienen nada que temer, que su propiedad burguesa esta asegurada. Y efectivamente el Proyecto de Nación y AMLO no representan mas allá de simples demandas democrático burguesas y programas asistencialistas que no ponen en duda al sistema capitalista; no obstante, para la burguesía el temor nunca ha sido López Obrador ni el Proyecto Alternativo de Nación, sino las masas que están detrás de él dispuestas a luchar por un cambio político y económico en el país.

La burguesía jamás permitirá un ascenso de AMLO al poder, por mas que envié mensajes de ser “un buen chico”. Fundamentalmente vemos con preocupación que esto lejos de acercar a AMLO al poder, lo aleja. El movimiento obrero lejos de robustecerse y mostrarse independiente ante la burguesía, lo ata de pies y mano. Pero ahora examinemos en términos generales, en que consiste el Proyecto de Nación 2018-2024.

¿La corrupción el principal problema de México?

El documento parte de la premisa que “La causa principal de la desigualdad social y económica son la corrupción y la riqueza mal habida.” (PN 2018-2024 p.26). AMLO en su libro la “Salida” menciona lo siguiente “EN ESTE LIBRO REAFIRMO MI POSTURA DE que la corrupción es el principal problema de México.” Estas citas se pueden repetir al gusto del lector, vienen contenidas una y otra vez tanto en el PN como en el libro de la “Salida”. Principalmente “El centro del programa de gobierno está en el combate a la corrupción y en la austeridad.”

Ahora, ¿Como combatimos primeramente la corrupción? pues con honestidad nos menciona el documento, además también con voluntad política para hacerlo. En la pagina 31 del PN se lee: “Erradicar la corrupción depende, en gran medida, de la voluntad política y la capacidad de decisión del titular del Ejecutivo y de la autoridad moral de los gobernantes. Si el presidente es honesto, ese recto proceder tendrá que ser secundado por los demás servidores públicos. Si hay integridad en los servidores públicos y no predomina el contratismo voraz, el presupuesto, manejado con eficiencia y honradez, puede rendir mucho en beneficio de la sociedad.”

Morena hace bien en enarbolar la bandera de la honestidad y del combate a la corrupción. No obstante, el problema de la corrupción no es un problema subjetivo, sino objetivo. El materialismo histórico nos enseña que “el ser social determina su conciencia” y si los hombres se desarrollan en un sistema económico que esta basado en la obtención de ganancia como motor principal, cualquier intento de combatir a la corrupción terminara fracasando. La corrupción explicada históricamente, es una lacra social inherente al sistema capitalista, donde la única moralidad que existe es la de obtener dinero a toda costa, sin importar que tantos políticos honestos o leyes existan. Por lo tanto la única manera de exterminar esta lacra social de la corrupción, es planteándose también eliminar al sistema capitalista, pero el documento no plantea nada de esto, a lo mas que plantea es acabar con la corrupción pero solamente la del gobierno.

“Una posible solución es la creación de un estado con un aparato fiscal eficiente, capaz de regular el cobro y distribución del dinero del país, el Estado debe asumir su papel de garante, regulando minuciosamente la economía para evitar abusos, pero en un escenario que suprima la explotación, la pobreza, la exclusión, etc”. (Proyecto de Nación 2018-2024 Pág. 488) Un gobierno austero con un aparato fiscal eficiente, sin duda es un paso importante, pero mientras no se cuestione el modo de producción capitalista que es, donde se da el verdadero robo hacia los trabajadores, todo quedara en buenos deseos.

Tarde que temprano, la corrupción capitalista terminara corrompiendo hasta el gobierno mas honesto, ya que los capitalistas buscaran siempre obtener el máximo de ganancias no importando si es necesario violar las leyes o sobornar a cuanto político y funcionario sea necesario. Si para acabar con la corrupción bastara solamente el proponerse no robar, la humanidad nos hubiéramos ahorrado muchos años de sufrimiento si se hubiera planteado antes.

¿La austeridad republicana será suficiente? (parte 2)

Edgar López Rosales
Sobre el Autor: Edgar López Rosales
Licenciado en Economía por parte de la UNAM. Activista de formación marxista y consejero estatal de morena. Editor del Periódico Revolución y de la página web periodicorevolucion.org.mx