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Edgar López

El pasado 20 de agosto el Comité Ejecutivo Nacional de morena emitió la convocatoria para renovar a los órganos de dirección del partido a nivel nacional. En este proceso se renovarán los consejeros distritales, los congresos y consejos estatales, el congreso y consejo nacional, así como a los integrantes de los comités ejecutivos estatales y del nacional. Este proceso interno finaliza el 21 de noviembre al realizarse todas las asambleas y al elegirse a todos los integrantes de los órganos de dirección expuestos en la convocatoria, incluido el nuevo presidente nacional de morena.

Nuestro partido viene de participar en las elecciones de 2015 obteniendo el 8.3 por ciento de la votación a nivel nacional, y colocándose como la cuarta fuerza política. Al mismo tiempo los resultados más favorables se dieron en el Distrito Federal al obtener 18 diputaciones de las 40 en la Asamblea Legislativa (ALDF) y ganando cinco delegaciones (Cuauhtémoc, Tlalpan, Azcapotzalco, Xochimilco y Tláhuac), convirtiéndose en la primera fuerza política en la ciudad, todo y a pesar de los fraudes realizados en su contra en Iztapalapa y Gustavo A. Madero. Además de eso AMLO se coloca como el candidato mejor posicionado para la elección presidencial de 2018.

Sin embargo, no todo ha sido miel sobre hojuelas. El proceso interno de selección de candidatos dejó fuertes diferencias a lo interno de morena. Las inconformidades por la manera de actuar de algunos dirigentes, así como del proceso mismo al imponer candidatos, se dieron a nivel nacional. Es por esto, que este proceso interno debe servir para abrir un debate sobre los errores o aciertos que se cometieron en el periodo pasado, así como también un proceso para evaluar el actuar de los dirigentes y de los órganos de dirección.

No una lucha individual sino una lucha política

Aunque todos luchamos por un mismo objetivo es muy difícil que no existan diferencias internas entre compañeros. Después de todo, ¿Cómo un organismo vivo que aglutina bajo su bandera a los sectores más rebeldes de la sociedad, podría vivir se tener conflictos ideológicos, agrupaciones o fracciones temporales? En un partido vivo existen diferentes tendencias políticas que luchan entre ellas para imponer su visión política al resto del partido, y morena no es la excepción. Es por esto, que en este proceso interno será necesario el saber diferenciar las distintas tendencias políticas que coexisten al interior de nuestro partido político.

Todo cuerpo en la naturaleza posee un lado izquierdo y un lado derecho; lo mismo ocurre para los partidos políticos, que al interior de estos se generan tendencias de izquierda y derecha. Morena también tiene una tendencia política de derecha a su interior y está representada por todos aquellos compañeros que defienden una política reformista; es decir por aquellos compañeros que no buscan cambiar el sistema económico, sino solo buscan realizar reformas al régimen. Esta tendencia es dañina para el movimiento ya que busca la conciliación de las clases y desinhibe la lucha, buscando canalizar todo exclusivamente al terreno electoral.

Por otro lado, tenemos a las tendencias oportunistas. Se podría decir que esta tendencia política está representada por aquellos compañeros que buscan un interés individual por encima del interés colectivo; no obstante, esta definición es para los oportunistas más vulgares, ya que la definición de oportunismo es mucho más profunda. El oportunista político aborrece cualquier interpretación teórica de la realidad, lo que provoca que carezcan de un objetivo claro hacia dónde dirigirse, actuando como una simple veleta en el movimiento. Esta tendencia política es dañina ya que no forma a los compañeros en verdaderos combatientes capaces de defender lo que piensan, sino que solo forma simples políticos timoratos que se vende frente a cualquier postor. Una organización formada por oportunistas, será incapaz de transformar la realidad.

También tenemos en nuestro partido una tendencia burocrática, la cual tiene su origen en el aparato del partido. Es una tendencia conservadora y opuesta a la democracia partidaria. El aparato fue creado para realizar las tareas del partido, sin embargo cuando las tareas se desvinculan de la lucha política se genera una inercia hacia el rutinismo. Al no apoyarse en la democracia del partido, el burócrata toma el cargo asignado las tareas a realizar, que por lo regular son tareas que nunca lo sacan de su zona de confort. La selección de candidatos y de dirigentes el burócrata la realiza no en base a los principios, programa y línea política del partido, sino desde el punto de vista de quien muestra más lealtad al aparato.

Así mismo existe un ala de oposición a todas las otras tendencias políticas; sin embargo, es todavía bastante heterogénea ya que aglutina desde compañeros que tiene una claridad política de oposición con las otras tendencias, hasta compañeros que están inconformes simplemente por no ser ellos los elegidos. Finalmente, en este proceso interno veremos a todas estas tendencias políticas representadas por compañeros que aspiran a ser los nuevos dirigentes de morena. El definir qué tipos de dirigentes votamos es fundamental, ya que puede ser la diferencia entre ganar o perder en 2018.

Solo una tendencia revolucionaria

El proceso interno de morena debe servir para generar debate y elevar el nivel político de la militancia, y no solo para ocupar los nuevos cargos en los órganos dirigentes. No solo estamos eligiendo a los nuevos integrantes de los órganos de dirección, sino principalmente estamos eligiendo compañeros que defienden determinada línea política. Debemos elegir a los mejores cuadros políticos de nuestro partido, a los mejores organizadores, a los mejores teóricos, a los mejores agitadores y a los que han mostrado en la vía de los hechos su compromiso con el movimiento.

No obstante, solo una línea política que este decidida a cambiar el actual sistema económico, podrá crear a un verdadero ejercito de combatientes, que no tengan miedo de enfrentarse a la oligarquía ni a sus partidos de la derecha. Una corriente política que esté dispuesta a decir la verdad sin tener miedo a perder sus puestos o posiciones, y que sea capaz de decir la verdad a las masas por más cruel que esta sea, sin engaños y sin crear falsas ilusiones en la democracia burguesa. Solo una tendencia revolucionaria de esta magnitud, será capaz de combatir realmente a las tendencias oportunistas, burocráticas y sectarias que se alojan en la política reformista de coexistir con los oligarcas.

Si no somos capaces de crear esta corriente política, estaremos creando castillos de arenas, que se derrumban ante la primera oleada revolucionaria. Las masas no tiene miedo a las acciones ni a dirigentes radicales, al contrario las masas los exigen hoy más que nunca. El marxismo es la única herramienta capaz de crear esa corriente política revolucionaria que necesita hoy morena, una corriente socialista que se plantee abiertamente la expropiación de la banca, las minas, el petróleo y demás palancas claves de la economía que hoy están en manos de la oligarquía. Sin esta firme convicción de querer ganar, jamás ganaremos aunque tengamos mil veces la razón.

Periódico Revolución
Sobre el Autor: Periódico Revolución
Es una publicación impresa y digital, como un esfuerzo de Morena Socialista para recuperar la teoría marxista al interior del partido morena.