Escrito por John Krieger.

Las charlatanerías de toda especie según las cuales las condiciones históricas no estarían todavía “ maduras ” para el socialismo no son sino el producto de la ignorancia o de un engaño consciente. Las condiciones objetivas de la revolución proletaria no sólo están maduras sino que han empezado a descomponerse. Sin revolución social en un próximo período histórico, la civilización humana está bajo amenaza de ser arrasada por una catástrofe. Todo depende del proletariado, es decir, de su vanguardia revolucionaria La crisis histórica de la humanidad se reduce a la dirección revolucionaria. Lev Trotsky. El programa de transición. 

En los años noventas tras la caída de la Unión Soviética, la opinión pública se espantó al escuchar las tragedias acontecidas en Waco Texas donde un tiroteo entre un grupillo  de fundamentalistas cristianos y la policía culminó con el fallecimiento de una fracción importante de practicantes y policías. Tras un mes de negociaciones con los sectarios, la trifulca culminó con la auto incineración de los mismos dentro de una granja. Entre las víctima se encontraba una serie de infantes concebidos por el dirigente del gremio y  diferentes mujeres del clan con la anuencia de sus idolatras esposos.

En el mismo país (el más avanzado del planeta por aquellos días) en 1997 un grupo de  fanáticos  ufologos congregados en la secta llamada «heaven’s gate», se suicidó colectivamente con la esperanza de ser llevados a un feliz paraíso al que según ellos sólo tienen acceso los cósmicos reptilianos.

Todo lo arriba escrito no son más que desdichas infinitesimales comparado  con lo que veinte años después le esperaría a la humanidad. No es ninguna exageración afirmar que el género humano está en peligro. Tras la invasión de Estados Unidos a Irak, medio oriente se volvió una calamidad, por la vía de los hechos este país ha desaparecido y Siria  sigue la misma fortuna, sus antiguos habitantes se han vuelto vagabundos en el mejor de los casos varados en las fronteras europeas.

El capitalismo en su juventud era ateo y revolucionario. Emprendió la gran revolución de 1789-93, tras este acontecimiento surge la nación francesa y tiempo después otros levantamientos revolucionarios son parteras  del grueso de las naciones europeas. En cambio, en la época del capitalismo canceroso, (que se expresa por conducto del narcotráfico en México y el extremismo islámico en medio oriente) la tendencia es la aniquilación del estado nacional, no a través de medios revolucionarios que logran la integración armoniosa de todos los trabajadores del planeta, sino todo lo contrario, a través de  detonaciones sangrientas que sólo generan más encono y miseria entre los pueblos. Hoy tras  estos acontecimientos podemos afirmar que la barbarie es la verdadera fase superior del capitalismo.

La cultura ha sido sustituida por el fanatismo religioso. La revista Forbes publicó el 3 de diciembre de 2013 lo siguiente:

México se ubicó en el sitio 53 de 65 países evaluados en rendimiento escolar en las áreas de matemáticas, lectura y ciencia; la puntuación del alumno mexicano que logra los niveles de competencia más altos, equivale al de un alumno promedio en Japón, mostró la OCDE.

En contraste, podemos leer hay quienes afirman que la secta religiosa de mayor crecimiento es la devoción a “la santa muerte” que reúne alrededor de entre 10 y 12 millones de seguidores en el mundo; seis millones sólo en México.

Hoy más que nunca el pueblo trabajador en México está en peligro. Las masas trabajadoras no solo han sido despojadas económicamente, también culturalmente. Una revolución socialista está cerca, estallará independientemente de la existencia de un partido revolucionario, sin embargo, sin este la revolución será derrotada. La siguiente se parecerá mucho más a las revoluciones socialistas del siglo pasado que a las mexicanas. Si no somos capaces de construir un partido bolchevique la contrarrevolución levantará la cabeza y a diferencia de  Europea en los treinta su desenlace será la desaparición de este país. De aquí  se desprende nuestra titánica tarea: La construcción del partido bolchevique.

Un fantasma recorre toda américa del norte: el fantasma del comunismo.

Para que la revolución triunfe se requieren tres condiciones:

  • Que la clase dominante este desmoralizada.
  • Que los trabajadores estén dispuestos a hacer todo tipo de sacrificios.
  • La existencia de un partido revolucionario.

Dicen que al pueblo hay que darle pan y circo para que no se revele, pero ¿Qué pasa cuando el estado mexicano ya no es capaz de otorgar ni lo uno ni lo otro? Es bien conocida  la bancarrota de televisión azteca y televisa. En los últimos tres años las acciones de la primer televisora han caído a la mitad de su valor mientras que la crisis de credibilidad de la segunda ha provocado una disminución de patrocinadores pese a que la gigantesca televisora no lo acepte. Sus contradicciones con Slim les impedirán la transmisión masiva de los juegos olímpicos y por si fuera poco, la selección de fútbol de televisa no es ni siquiera para obtener un triunfo digno.

Por otro lado, el ejército, la más importante de las instituciones del estado presenta cuadros de descomposición. La quiebra del estado mexicano se cristaliza en la armada nacional y el poder ejecutivo. Ana Lilia Pérez en su libro “Verdugos” publicó que tras el inicio de la guerra,  cada año 470 de los miembros del ejército ingresan en hospitales por diagnóstico de enfermedades mentales. De hecho, entre 2006 y 2013  20,469 de  los efectivos reciben atención especializada por trastornos psicológicos. ¡El estado se ha vuelto loco!

La cosa no marcha muy distinto con el presidente, en él están convergiendo los fantasmas de las revoluciones francesa y rusa. Luis XVI, Nicolás II y Peña Nieto eran estúpidos por naturaleza. Pero las semejanzas con el rey no acaban aquí (además de que este trio de inútiles fueron impuestos). El cáncer (posiblemente de próstata) que padece el mandatario nos recuerda la quasi impotencia de Luis XVI y que  de no ser por los regaños de su cuñado la monarquía habría quedado sin heredero.  Años más tarde, se dio a conocer que el rey construyó para su mujer la hermosa María Antonieta una casa de descanso con ¡Con montaña y lagos artificiales! La indignación pública estalló debido al derroche de recursos. Por  otro  lado, para abatir la deuda del régimen se incrementó el impuesto en leche, queso y pan. Esto no impidió que el derroche  se detuviera.

Los casos de la casa blanca y los departamentos en Estados Unidos  de la María Antonieta mexicana, Angélica Rivera (la primera dama más bella del planeta según el diario alemán Bild) no son ninguna novedad para la historia.  Tampoco; “los gasolinazos”, el aumento del metro, los de la canasta básica, la nueva ley de transito  etc. En nuestro tiempo están causando la misma indignación que en la víspera de la gran revolución. Si Marx viviera hoy nos  recordaría que:

Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa. Caussidière por Dantón, Luis Blanc por Robespierre, la Montaña de 1848 a 1851 por la Montaña de 1793 a 1795, el sobrino por el tío. ¡Y a la misma caricatura en las circunstancias que acompañan a la segunda edición del Dieciocho Brumario!. Karl Marx. El dieciocho brumario de Luis Bonaparte.

Hace tiempo Greg Oxley explicó que la cuestión que desató la revolución francesa fue el pago de las deudas del régimen. ¿Quién las pagaría? ¿La monarquía en bancarrota? ó ¿la plebe? Está ultima no permitió que se le cobrará en forma de impuestos, de aquí el gran encontronazo entre las clases. Igual que ayer, la revolución socialista en el planeta estallará por la misma cuestión.

De acuerdo a “The Economist” la burbuja especulativa de los bancos del mundo es de 100 billones de dólares mientras que la de 1929 fue sólo de un billón. La quiebra financiera del sistema mexicano no es menos catastrófica. El déficit de las bolsa de los pensionados del país asciende a 7 billones de pesos, recursos que presumiblemente han sido usados para evitar la crisis en México de 2008. El hoyo negro de las finanzas privadas se ha vuelto un hoyo negro de las públicas. ¡Esta es la razón financiera de la contrarreforma educativa!

Los estallamientos prerrevolucionarios del magisterio mexicano (por ejemplo Nochixtlán)a consecuencia de la contrarreforma  son muy semejantes a los que relata Kropotkin en su “Gran revolución”:

Considérese además que, mucho antes de 1789, había entrado Francia en un período de insurrecciones. El advenimiento de Luis XVI al trono en 1774 fue la señal de toda una serie de motines causados por el hambre que duraron hasta 1783. Después, en 1786, y sobre todo en 1788, comenzaron nuevamente las enérgicas insurrecciones campesinas. El hambre fue el motivo principal de los motines de la primera parte. En la segunda, si la falta de pan era siempre una de las causas, lo que principalmente impulsaba a los campesinos a la rebeldía era el deseo de no pagar los tributos feudales. El número de esos motines fue en aumento hasta 1789, y al nal de ese año se generalizaron en todo el este, el nordeste y el sudeste de Francia.

¿Casualidad? Nada de ello. El régimen capitalista mexicano está tan canceroso como su Luis XVI. De hecho, las semejanzas se extienden a Nicolas II, el Zar ruso derrocado por la revolución de Octubre, por el momento no las abordaremos en este apartado. La burguesía se ha vuelto el ludista de nuestroa época y esta destrozando la civilización. Un nuevo orden social nace del viejo tal y como explicó el camarada Durruti en plena civil española:

Siempre hemos vivido en barracas y tugurios. Tendremos que adaptarnos a ellos por algún tiempo todavía. Pero no olviden que también sabemos construir. Somos nosotros los que hemos construido los palacios y las ciudades en España, América y en todo el mundo. Nosotros, los obreros, podemos construir nuevos palacios y ciudades para reemplazar a los destruidos. Nuevos y mejores. No tememos a las ruinas. Estamos destinados a heredar la tierra, de ello no cabe la más mínima duda. La burguesía podrá hacer saltar en pedazos su mundo antes de abandonar el escenario de la historia. Pero nosotros llevamos un mundo nuevo dentro de nosotros, y ese mundo crece a cada instante. Está creciendo mientras yo hablo con usted. Entrevista de Von Passen a B. Durruti.

Un nuevo periodo

En el periodo anterior, pese a las  grandes movilizaciones de masas, los reformistas  podían contener el movimiento, esto sigue siendo cierto, sin embargo, ya hay sectores de Morena desencantados con la política del partido. Las escisiones  e inconformidades que se han dado tras la imposición de  candidaturas lo muestran, aunque estas aún son provocadas por los cuadros avanzados de morena.

Hasta este momento los comunistas nos hemos dedicado a hacer un trabajo de divulgación del socialismo científico al interior de las organizaciones de masas, buscando a los elementos avanzados para incorporarlos  a  nuestras filas. Sin embargo, hoy el péndulo de la historia oscila a la izquierda, las masas a nivel mundial comienzan a buscar una salida a la catástrofe que les amenaza. Las viejas organizaciones de masas se han vuelto obsoletas y en su lugar han sido sustituidos por organizaciones independientes. En el caso de México, morena es lo más semejante a este tipo de partido.

Si las condiciones políticas cambian en 24 horas nuestra táctica debe cambiar en 24 horas. La resistencia a este cambio es natural en todas las estructuras, no sólo  en política, también ocurre en la  naturaleza. Cuando un sistema se altera tiende a sufrir las menores modificaciones posibles. La inercia natural de las cosas nos impide aceptar los cambios una vez que estos se han dado. Este es el error más común en política y por esa razón no debe ser abatido usando medidas administrativas sino explicando pacientemente.

Ya no nos podemos limitar a la divulgación del marxismo (periodistas del movimiento) tenemos que actuar, como socialistas científicos nos urge explicar pacientemente para ganar a nuestras ideas lo mejor de Morena. Esta es una consigna para la acción, quizá la más poderosa en ese sentido, a pesar de que pueda mal interpretarse. León Trotsky en su artículo «explicar pacientemente» clarifica el significado que esta consigna tuvo en 1917:

Ustedes tienen reservas sobre la frase “explicar pacientemente”, que utilicé para caracterizar las tareas fundamentales de los comunistas austríacos. Dicen que la misma podría haber sido apropiada hace dos años pero que, dada la tempestuosa marcha de los acontecimientos, no hay tiempo para eso. “Ahora es tarde”, agregan mas abajo.

Aquí observo un pequeño malentendido. En mi breve trabajo sobre la crisis austríaca subrayé en un paréntesis que la fórmula “explicar pacientemente”, fue utilizada por primera vez por Lenin, en abril de 1917. Seis meses mas tarde conquistamos el poder. Esto significa que no es lo mismo que el partido revolucionario explique pacientemente a que emplee tácticas dilatorias, el gradualismo o el sectarismo aislado. “Explicar pacientemente» no implica explicar las cosas de manera incoherente, indolente, con cuentagotas. Al emplear esta fórmula en abril de 1917, Lenin le decía a su partido: “Comprended que sois una pequeña minoría y reconocedlo abiertamente; no os propongáis tareas que excedan vuestras fuerzas, como el derrocamiento inmediato del Gobierno Provisional; no temáis quedar en oposición a los defensistas, a los que siguen hoy la abrumadora mayoría de las masas; tratad de comprender la psicología de los defensistas honestos -obreros y campesinos- y explicadles pacientemente cómo poner fin a la guerra.» El consejo de Lenin significaba, en otras palabras; “No creáis que existen recetas sofisticadas ni ardides que os permitirán fortaleceros repentinamente sin ganar la conciencia de las masas; dedicad todo vuestro tiempo, toda vuestra impaciencia revolucionaria, a ‘explicar pacientemente». Este es el verdadero significado de las palabras de Lenin.

Creemos que es necesaria esta larga cita porque pese a su importancia casi nadie la comprende a pesar de que todos la parafrasean. Creemos que la comprensión correcta de esta consigna hace la diferencia entre un charlatán y un revolucionario marxista.

En contraste, un error muy común entre los revolucionarios es no cambiar la táctica en cuando cambian las condiciones. De hecho, este es el  más frecuente, Lenin era muy paciente al respecto y jamás expulsó a alguien por esta razón. De lo contrario, el partido habría terminado vacío pero de esto hablaremos más abajo.

Organizaciones independientes

Esto no es nuevo para los bolcheviques-leninistas, lo pronosticamos desde el nacimiento de Morena, explicamos que si morena no llamaba derrocar a Peña Nieto las masas no iban a entender las diferencias entre nuestro partido y el PRD. El programa de ambos es básicamente el mismo, por eso caracterizamos a Morena como un PRD independiente casi de la misma naturaleza que el  USPD en Alemania y el Partido Laborista Independiente en Inglaterra. Los partidos independientes están a la izquierda del partido de masas tradicional del cual se escindieron ( por ejemplo los partidos arriba mencionados), sin embargo, no toman el marxismo como programa de lucha, su oposición al régimen  es una posición intermedia entre el marxismo y el reformismo tendencia política se le suele llamar centrismo. He aquí la diferencia, Morena ni siquiera es centrista, aún se mantiene en el reformismo clásico.

León Trotsky explicó hace tiempo que la obligación de los marxistas es participar en dichos partidos para nutrir el ala izquierda de ideas marxistas. Por otro lado esta clase de partidos surgen cuándo la lucha de clases va en ascenso y el partido tradicional se va desvaneciendo como una opción de izquierda ante las masas trabajadoras, en este sentido podemos  definir  un partido independiente como una continuación a la izquierda del partido tradicional.

Estos partidos no son inmutables, la dialéctica explica que todo se mueve a partir de la generación de contradicciones que conforme pasa el tiempo se incrementan hasta estallar. Las bases de dichos partidos se van haciendo a la izquierda (empiezan a mirar la estrella roja del socialismo científico) mientras que los dirigentes mantienen sus viejas ideas reformistas, por eso surgen grupos que piden políticas a la izquierda de las burocracias antes descritas, empiezan los forcejeos hasta que esta situación se vuelve insoportable para ambas partes.

Tras grandes acontecimientos se da la ruptura. Los burócratas suelen regresar a la organización clásica mientras que las masas bajo una dirigencia comunista suelen formar una nueva organización de masas marxista.   Hoy  es   muy   factible   la   constitución  de   un  partido   comunista   de masas  (por   supuesto,   anti-Stalin).   Por  eso   es fundamental la participación de los bolcheviques-leninistas en dichas organizaciones. De no existir cuadros participando de forma regular en el partido se perderá la oportunidad de expandir las ideas del marxismo a toda la clase trabajadora, en algunos casos (en estado español durante la revolución) los estalinistas aprovecharon esta oportunidad para crecer cuantitativamente entre las juventudes socialistas debido a que Nin y Andrade desistieron de participar en ellas, y en otros casos, como el nuestro, lúmpenes  desclasados  cercanos   a   la  policía   haciéndose   pasar   por  socialistas podrían   tomar  la  oportunidad   para  vender   el movimiento y reventarlo (suponiendo que estas cucarachas puedan hacer tanto).

Necesitamos un partido bolchevique 

La historia no tiene atajos. No podremos ganar los medios de producción sin antes tener la conciencia de los trabajadores, por eso la mayor parte del trabajo de un bolchevique es la propagación de las ideas. Ganar conciencias es una labor que puede durar décadas en tiempos normales, durante la revolución las masas son capaces de aprender muy rápido en muy poco tiempo. Sin embargo, nosotros necesitamos que el partido de la avanzada este preparado para ese momento. No podemos improvisar, los cuadros tienen que estar preparados para dirigir a las masas  proletarias  hacia la toma el poder.

El partido bolchevique es el partido de los elementos más consecuentes de la clase trabajadora. Estos elementos aprenden  de libros; periódicos, documentales, etc. Pero el grueso de la clase trabajadora solo aprende a partir de la experiencia que otorgan grandes acontecimientos como las guerras; revoluciones, contrarrevoluciones crisis económicas etc. En contraste, el trabajador convencional se la pasa trabajando todo el día en su fábrica o centro de trabajo de tal forma que cuando llega a su hogar sólo quiere descansar y dedicarse a su vida personal. No tiene tiempo para andar revisando libros,  normalmente prefiere dejar la política a los sinvergüenzas y rateros de siempre. En los períodos revolucionarios esta situación cambia completamente, los hasta entonces desinteresados en política no solo aprenden rápidamente,  quieren tomar parte de los acontecimientos políticos que les sacuden y tomar el control del país. Es indispensable que para ese momento existe una vanguardia que sea capaz de explicarles su misión histórica. Éste fue el papel del partido bolchevique en 1917.

  El socialismo es diferente del capitalismo porque, a diferencia de este último, requiere el control y la administración consciente de los procesos productivos por parte de la clase trabajadora. No puede funcionar sin la intervención consciente de los hombres y las mujeres. La revolución socialista es cualitativamente diferente al de revolución burguesa porque sólo puede realizarse a través del movimiento de la clase trabajadora. Para realizar estas tareas es necesario que la clase trabajadora tenga un partido y una dirección adecuada para ello. A diferencia de los revolucionarios franceses e ingleses de los siglos XVII y XVIII, la clase trabajadora sólo puede transformar la sociedad sobre las bases de una comprensión científica del mundo en que vive que sólo el marxismo le puede proveer.

Debido a la inexistencia de un partido revolucionario en México auguramos que la próxima revolución será larga, con flujos y reflujos, sin embargo, está triunfará si somos capaces de dirigir a las masas al poder. En caso contrario  la contrarrevolución puede culminar con la destrucción de México como en Irak y Siria, este último, tras la derrota de las revoluciones árabes de hace unos años.

Esta es la diferencia entre nuestra revolución y la de los treintas en Europa. En aquellos días la contrarrevolución llevó a los fascistas al poder. Años más tarde, esta escoria  impulsó la segunda guerra mundial.   En México la derrota se expresará en una crisis humanitaria, un éxodo de mexicanos desesperados por abandonar el país. De hecho, ya hay indicios de esta afirmación. El diario l”a jornada afirmó que el segundo país con más migrantes en el mundo es México. Este  país se detiene día a día. Sólo la expropiación de los medios de producción y el aparato estatal en manos de la clase trabajadora frenará el desastre.

Voluntarismo nunca más

Ya hemos escrito sobre nuestras tareas. Son grandes, más no imposibles. El bolchevismo nació en el país mas inhóspito para las ideas del marxismo, el atraso en la Rusia de los zares era tan grande como en la India o Paquistán hoy en día, de hecho, el propio Marx creía que era imposible el triunfo de la clase trabajadora rusa antes que en los países avanzados. Si en ese entonces se pudo triunfar a pesar de las condiciones de atraso semifeudal, con más razón hoy es posible.

 La dialéctica nos enseña que todo cambia y que las cosas incluso pueden convertirse en su contrario. Hay que aprender a sujetar y soltar.  Un alpinista que sólo entiende de subir y apretar cabos  seguro caerá desde lo más alto (suponiendo que por alguna artificial razón  llega tan alto). De igual forma, un comunista que solo entiende “al frente” o “a la izquierda” esta condenado al sectarismo.  Los sectarios son la negación del materialismo dialéctico, son ciegos  como el pintor que sólo distingue blanco y negro.  Podrán hablar en nombre de Marx y la dialéctica, pero en su actuar son  detractores.

El voluntarismo es una tendencia muy frecuente entre las sectas, especialmente estudiantiles. Según esta siempre debemos estar al frente de la lucha independientemente de las condiciones en las que se encuentre alguna corriente izquierdista. Ningún mariscal en plena guerra echa las tropas al frente todo el tiempo. Hay momentos en que se  detienen por largos periodos de tiempo para cavar trincheras y preparar a las tropas para la siguiente batalla. Si todo el trabajo fuera tan simple como echar al frente a las tropas cualquiera de los hijos de Peña podría ser mariscal.

El voluntarismo  es consecuencia de la desesperación e incluso inseguridad en las bases de alguna organización. Esta tendencia frecuentemente hace a los dirigentes tomar atajos, y como de costumbre, estos llevan a la liquidación. No  existe atajo. Si los trabajadores no son capaces de comprender sus tareas no habrá movimiento, como escribimos arriba, el socialismo se basa en que los trabajadores son conscientes de su tarea histórica, de lo contrario el movimiento no triunfará.

 Si en 24 horas  cambia la situación en 24 horas debe cambiar la táctica, esto no sucede en los clanes auto nombrados marxistas. Lo común en estos  asesinar moralmente a quienes claman una nueva orientación cuando se transforman las condiciones. Stalin mandó al paredón a un soldado ruso que le hizo saber que las tropas nazis invadían la Unión Soviética en vez de movilizar a las tropas. Las camarillas pseudo socialistas se comportan muy semejante, pero no tienen ni la fuerza ni los medios para imitar al tirano, se limitan a emprender medidas antidemocráticas muy semejantes a las de Zinoviev contra la oposición de izquierda leninista en la URSS, por eso les llamamos zinovievistas.

¿Qué hacer?

Las masas cuando salen a luchar buscan sus organizaciones clásicas porque es lo que conocen. No toman en cuenta a las pequeñas organizaciones por más correctas que sean sus ideas. En nuestro caso, Morena es el referente de izquierdas de todo el país.

Las sectas no entienden nuestra participación en dichas organizaciones, la consideran una traición porque al no ser materialistas dialécticos no entienden la diferencia entre el nivel de comprensión de las masas y el oportunismo de sus dirigentes. Nosotros participamos en dichas plataformas con el afán de desenmascarar a los dirigentes. Paradójicamente, no lo lograremos enfrentándonos directamente con los jefes de dichos partidos. Nosotros los emplazamos tal y como lo explicó el viejo Trotsky en su “Programa de Transición”, de lo contrario corremos el riesgo de perder la atención de las masas.

Esta es la razón de nuestros desacuerdos con los compañeros que se escindieron de Morena hace unos meses a pesar de nuestra simpatía con su causa. No tiene sentido escindirse sin que al menos las bases del partido hayan entendido  los motivos que originaron dicha acción. La anticipada partida le favoreció a los burócratas del partido porque ya nadie más les será oposición y podrán imponerse sin discusión.

Los comunistas trabajamos en las organizaciones de masas porque queremos tomar el control de la revolución proletaria cuando estalle. Trabajamos en Morena porque al ser un partido independiente, tras una sacudida revolucionaria tendremos oportunidad de participar en los grandes acontecimientos. Como escribimos arriba, ya no basta con ser comentaristas, ahora la historia nos llama a ser su protagonistas revolucionarios. Por eso nos urge ganar a los mejores cuadros de morena para el marxismo y construir en esta organización un ala comunista. De lograr nuestro objetivo podremos pasar de una decena de camaradas a miles en muy poco tiempo. La corriente hoy está a nuestro favor.

En Morena esta el germen del bolchevismo, es nuestro deber crecer como tendencia rápidamente antes de que los acontecimientos nos ganen, después será demasiado tarde. Nuestro sueño debe ser convertirnos en los jefes de la revolución socialista y por el momento nuestro instrumento esta en este partido. Cuando las condiciones cambien de nuevo tendremos que valorar nuestra táctica.

Si de la revolucion es derrotada, este  se volverá el país más reaccionario del planeta. Pero si somos capaces de llevar a cabo las tareas que la historia nos encomienda tomaremos el poder y transformaremos este país de cabo a rabo. ¿Qué repercusiones tiene esto en el planeta?

El triunfo de la revolución proletaria en este país llevará a sacar conclusiones revolucionarias a los trabajadores estadounidenses y canadienses quienes emularan a sus hermanos del sur y con ello transformar la política internacional del mundo (sin el triunfo de la revolución en USA la revolución mexicana no podrá sostenerse por mucho tiempo). México puede ser la llave de la revolución mundial y transformar el planeta para bien o para mal. De nosotros hasta cierto punto depende el futuro de la humanidad, y volver una realidad la República Socialista Mundial.

 

1 de julio de 2016

Periódico Revolución
Sobre el Autor: Periódico Revolución
Es una publicación impresa y digital, como un esfuerzo de Morena Socialista para recuperar la teoría marxista al interior del partido morena.