Escrito por: Gilberto Mayoraga.

Conforme se aproxima la contienda electoral de 2018, se van diferenciando los campos que contenderán el próximo año. El factor determinante ha sido el ascenso de Morena, que definitivamente ha rebasado al PRD en los territorios que ambos partidos disputaron en las recientes elecciones locales: la Ciudad de México y el Estado de México (Edomex), con resultados claramente favorecedores para Morena, que desplazó al PRD entre el electorado de izquierda pero también fue capaz de disputar al PRI el Edomex, por lo que no solo se trató de una confrontación entre las principales formaciones electorales de la izquierda sino también una confrontación directa entre la izquierda y el PRI en uno de sus mayores bastiones.

Por lo que respecta a la confrontación entre Morena y el PRD, los procesos electorales de 2015 y 2017 han llevado al PRD a reforzar su alianza con el PAN, y a trasmano con el PRI. Esta alianza no es nueva y no se debe fundamentalmente al ascenso de Morena, sino que se remonta al “Pacto por México”, que adelantó las reformas de Peña Nieto de la mano del PAN y el PRD. Además, el PRD evitó aliarse con Morena en la elección del Edomex como resultado de un pacto con el PRI efectuado a espaldas de sus militantes.

La alianza pública del PRD es con el PAN, y ya ha dado sus frutos más notables en Veracruz, donde el vejestorio de la corrupción priísta Yunes es el beneficiario de la alianza entre los partidos de lo que ahora se denomina “el Frente Amplio” y que no es sino la reedición del pacto tripartita con el PRI como garante de la alianza “opositora”.
Este pacto renovado tiene por objetivo formar un bloque que saque a Morena de la contienda de 2018, de manera que la elección recaiga en una candidatura del nuevo frente. Y aunque este bloque renovado se articula en torno a su antilopezobradorismo, su fin último es el reparto del poder y los recursos del Estado a costa de toda la población en beneficio de aquellos que ya entregaron el país a los intereses del imperialismo estadunidense.

La coalición contra Morena dirigida rumbo al 2018 constituye el acto final de la traición histórica de los grupos perredistas, el momento en que definitivamente han pasado al campo de la derecha antinacional y antipopular, un proceso que ha sido largo y tortuoso pero que era claramente visible antes incluso de la ignominiosa firma del Pacto por México. Este proceso se hizo manifiesto con los escándalos de corrupción de Ahumada y Bejarano y culminó con la traición de Nueva Izquierda, que provocó la salida de Morena del PRD. Así, los grupos dominantes del PRD optaron por quebrar la fuerza que representaba el lopezobradorismo antes que ceder un milímetro de su control sobre el partido. De este modo, el PRD entró en un franco declive, con sus tribus internas en conflicto y terminó por convertirse en un apéndice del PAN, con el cual se ha coaligado para llevar a candidatos priístas al poder, lo cual es lógico, dado que la mayoría de los panistas no votarían por candidatos perredistas y los perredistas no pueden permitirse el lujo de mostrarse como francos palafreneros del PAN.

La alianza entre el PAN y el PRD no es, pues, una alianza contra el PRI, pues su verdadero rival es Morena, y ambos partidos no tienen más opción que aliarse dado el estado de decadencia en el que han entrado, con cuadros tan fogueados como desprestigiados, es decir, que mientras Morena paga el precio de su escasez de militantes preparados para afrontar las tareas electorales, el PRD carece de militantes en general, o sea, se ha desvanecido como alternativa y pese a que su campaña del Edomex cosechó un notorio avance, lo hizo gracias a votantes que rechazan a Morena y AMLO.

Es pronto para declarar al PRD como liquidad, pero ciertamente su época de auge ha terminado y su encadenamiento a la derecha es ya irreversible, por lo que sólo cabe esperar que como formación política sólo pueda ser una pieza más de la estrategia del PRI y del PAN, que más que sus aliados, son sus nuevos propietarios. Mientras más tarden en darse cuenta los pocos cuadros y militantes de izquierda del PRD que la situación de su partido es la de un siervo de la derecha, más durará la agonía del que fuera otrora la mayor organización de la izquierda en México, con todas las contradicciones y deficiencias que le fueron propias.

Periódico Revolución
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Es una publicación impresa y digital, como un esfuerzo de Morena Socialista para recuperar la teoría marxista al interior del partido morena.