Tenemos derecho a escoger a nuestros candidatos.

Hace tiempo, Carlos Marx explicó que en el capitalismo la plusvalía es consecuencia del plustrabajo y que la clase dominante se adueña de ella a pesar de no haberla producido.

La izquierda, políticamente hablando, considera que en última instancia debería devolvérsele está al trabajador, mientras que los políticos de derecha sostienen que lo correcto es que la clase dominante mantenga el robo de la plusvalía. El andamiaje político, social, económico, etc. sirve para hacer ver como justo este despojo que sufre a diario el proletariado.

Nuestro deber es la destrucción del capital. En las primeras etapas tras la revolución socialista la plusvalía seguirá existiendo, pero ahora no pertenecerá a ningún privilegiado y se decidirá de forma democrática como se emplearán estos recursos.

El problema es con los políticos reformistas. Gente acostumbrada a las medias tintas que quiere quedar bien con ambos lados. En el caso de la plusvalía fingen ignorar su existencia para así no tener que posicionarse. Esto es imposible. Ni la biblia cristiana lo considera. En apocalipsis 3:16 se lee

“Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”. 

Peores son los reformistas de derecha que niegan su existencia o señalan que “No es la acumulación del capital el problema sino la corrupción”. Los neonazis en Europa dicen lo mismo.

A nuestro parecer, esta es la fuente de los errores de Morena.

Aquí está la diferencia entre la izquierda y la derecha. Es una situación de economía política. Los izquierdistas empiezan a formar organizaciones como los partidos de izquierda de masas, sindicatos, incluso antes, sin terminar de ser conscientes de este robo empiezan con la construcción de organizaciones mutualistas. Éstas organizaciones son pequeños átomos de la futura sociedad socialista. Las nuevas estructuras nacen de la vieja sociedad.

En el Estado y la revolución, el escrito más conocido de Lenin, se plantean cuatro puntos importantes para la construcción del Estado obrero:

1.- No debe existir ningún ejército regular. Obreros en armas.
2.- Los puestos directivos deben ser rotativos.
3.- ningún funcionario puede recibir un salario más alto que el de un obrero cualificado
4.- todos los puestos de dirección popular deben ser elegidos y debe haber revocabilidad en ellos.

A nuestro parecer, los principios de morena deberían girar entorno a los arriba mencionados. De hecho, algunos de ellos coinciden. Pero desafortunadamente están en el olvido.

El actuar en nuestro partido no dista mucho de las prácticas del PRI y el PAN, las elecciones de candidatos están divorciadas de las actividades de la base ordinaria, en nuestro partido no hay ninguna justificación por tratarse de un partido de izquierda.

Ya arriba mencionamos que a pesar de que nuestro partido no es socialista hay ciertos átomos de socialismo, la participación consciente de miles de trabajadores los constatan, y por ello creemos que debería permitírsele a la base escoger a sus candidatos. No se puede ser candil de la calle y oscuridad de la casa.

Por otro lado, no podemos concebir en nuestro partido dirigentes con salarios por arriba del de un obrero cualificado, ni tampoco militantes de base con ayudas económicas inferiores al salario mínimo en México. No podemos levantar una campaña presidencial explotando a nuestros camaradas, haciendo lo mismo que cualquier patrón dentro de su fábrica. Esos salarios son humillantes tanto para los compañeros como para los dirigentes porque los últimos se exhiben al exterior como personajes con una mentalidad muy semejante a la de la clase dominante.

De acuerdo a los estatutos los dirigentes de morena deberían ser elegidos en asambleas distritales por los militantes, principalmente los más activos de nuestro partido, no a través de encuestas universales cuya procedencia y desarrollo son turbios.

No hay intervención en Morena por parte de las bases. Es injusta una elección donde el candidato es elegido por una encuesta extremadamente oscura y elaborada para que gente que no milita en el partido escoja a nuestro candidato.

Hoy más que nunca necesitamos un ala marxista en Morena para combatir este tipo de prácticas, para evitar que los verdugos del movimiento obrero se hagan pasar por corderos e impedir que Morena se convierta en el ataúd de la revolución socialista, sino por el contrario sea el partero de la nueva sociedad.

Periódico Revolución
Sobre el Autor: Periódico Revolución
Es una publicación impresa y digital, como un esfuerzo de Morena Socialista para recuperar la teoría marxista al interior del partido morena.