La lucha de la CNTE y Morena

La huelga de la CNTE ha desatado movilizaciones a lo largo y ancho del país en contra de la mal llamada “reforma” educativa. Los maestros han rechazado en masa la imposición gubernamental de una contrarreforma laboral encubierta que pretende precarizar el trabajo de los maestros y pasar por alto todo derecho de éstos como trabajadores.

Después de las detenciones de sus dirigentes, los profesores llegaron a la conclusión acertada de que el Gobierno pretende destruir su organización como un paso previo a la imposición de sus contrarreformas. La respuesta del magisterio fue hacer presente la huelga en las calles, mediante marchas y bloqueos, y la contraofensiva del Gobierno no se hizo esperar, enviando a miles de policías y arrodillando (de nuevo) a Mancera para que bloqueara el Zócalo capitalino a las manifestaciones, especialmente a la convocada por Morena. La marcha convocada por Morena fue multitudinaria, es evidente que los manifestantes no fueron únicamente profesores o personas cercanas al movimiento magisterial, sino simpatizantes y militantes de Morena y en general simpatizantes de los maestros y del partido.

Este dato es significativo del potencial que ha despertado el acercamiento que ha habido entre Morena y la CNTE, un acercamiento que lejos de haber sido un proceso súbito, tuvo que vencer sectarismos y prejuicios de ambas partes y que contrario a lo que sostienen sus críticos, no surge de una iniciativa oportunista de la dirigencia de Morena, y baste a este respecto con poner en relieve que la CNTE es el sindicato más atacado y vilipendiado en el país por la prensa y la derecha, y por ello no puede decirse que representa la mejor manera de acercarse al votante indeciso. Más allá de ese tipo de cálculos mezquinos está el reconocimiento del partido en su conjunto al hecho de que no tiene caso seguir contemporizando con los “críticos” de derecha pues nada de lo que haga Morena les hará cambiar de opinión. En la izquierda hay un hartazgo real de los intentos de apaciguar a la derecha y a la prensa mediante maniobras que no responden a los intereses, la táctica y la estrategia de la propia izquierda, sino que solamente la van alejando de los grupos sociales que naturalmente deberían verse representados en Morena.

Después de la vergonzosa bancarrota del PRD conviene revisar cuidadosamente lo que ha acontecido en ese partido para obtener las enseñanzas sobre sus errores, pues de esos mismos errores nació Morena. En primer lugar reconocer que la izquierda es una fuerza política nacional de primer orden, con lo que esto implica en términos de posibilidades pero también de responsabilidades, la obligación de mantener un camino recto, pues lo que en partidos como el PRI y el PAN es reprobable en la izquierda es odioso.

Y también es otra enseñanza que los movimientos y sindicatos que se alían no pueden ser instrumentados en beneficio de una estrategia puramente electoral, es necesario llevar adelante la colaboración y convertirla en una institución sólida, promoviendo la afiliación partidaria en la CNTE pero sin el menor asomo de coerción, sino promoviendo siempre que sea posible cuadros aliados en las dirigencias locales del partido. Se trata de mantener un equilibrio entre la independencia mutua de partido y sindicato y al mismo tiempo de establecer lazos mutuos en beneficio de ambas instituciones. Para ello se requiere el reconocimiento de que tanto Morena como los sindicatos, no solamente la CNTE, tienen frente a ellos la oposición de todo el conjunto de la derecha dentro y fuera del Gobierno.

Con todo y que en este momento el acercamiento ha sido limitado y en ocasiones se habla de “solidaridad” más que de una colaboración amplia o una verdadera alianza, y de que más allá de la gran marcha junto con la CNTE, parcialmente frustrada por el cerco policiaco de Mancera, no se han realizado nuevas convocatorias masivas; se dio un gran paso a la vista de todo el país y eso contribuyó a darle una perspectiva nacional a la movilización de los maestros; de manera que cuando ocurrió la infame masacre de Nochixtlán, la condena al Gobierno fue mundial. Ahora de lo que se trata es de tener instancias partidarias-sindicales a nivel local, una coordinación conjunta, y la realización de un magno foro o congreso conjunto entre Morena y los sindicatos combativos a fin de que el acercamiento que se está verificando no sea únicamente materia de intercambios entre dirigencias de unos y otros sindicatos y partido, sino que los militantes y agremiados tomen en sus propias manos la organización, la movilización y sean capaces de generar una doctrina de la estrategia a seguir en los años por venir frente al Estado, el Gobierno y el país, en pocas palabras, Morena y sindicatos tienen que aprender a ser gobierno y Estado.

Periódico Revolución
Sobre el Autor: Periódico Revolución
Es una publicación impresa y digital, como un esfuerzo de Morena Socialista para recuperar la teoría marxista al interior del partido morena.