¿Qué esperamos de la elección del Estado de México?

El día 4 de junio próximo tendrá lugar la elección de gobernador del Estado de México. Y apenas si cabe resaltar la importancia de este proceso electoral, el estado tiene más de 16 millones de habitantes y por su proximidad a la ciudad de México, cobra aún mas importancia.

No en balde la presidencia de la república y los grupos políticos afiliados al PRI tienen la elección mexiquense como una prioridad, pues los recursos del estado siempre son cruciales para la elección federal que tiene lugar al año siguiente.
Así, lo que está en juego no es únicamente la elección local, de por sí importante, sino la correlación de fuerzas de cara al proceso electoral de 2018, los grupos dominantes en el estado y en la federación lo han comprendido claramente.

En el estado nunca ha gobernado otro partido que no sea el PRI, ese partido siempre ha tenido claras sus prioridades en el estado. Y aunque la oposición ha llegado a gobernar los municipios más poblados, el poder estatal ha seguido en manos del PRI. Por tanto, en el estado de México se han acumulado los peores vicios del priísmo, las estructuras más corrompidas y los grupos locales más corruptos y poderosos de los cuáles emergió el propio Peña Nieto.

Durante este proceso, sin embargo, se ha registrado el gran crecimiento del Morena, el principal partido representante de la izquierda, con su candidata Delfina Gómez. Esto refleja claramente el hartazgo de la población con el partido gobernante, el genuino enojo frente a la mediocridad del gobernador y el repudio a la permanente negación de derechos, así como la inexistencia de servicios educativos y sanitarios que puedan llamarse tales, todo lo cual hace del estado uno de los más pobres y peor atendidos, lleno de aglomeraciones urbanas insostenibles y cinturones de pobreza que miran a la capital de la república desde su realidad miserable (9.46 millones de pobres sobre una población total de 16 millones 187 mil habitantes). Y frente a este crecimiento, el PRI no ha demorado en emplear los recursos que le son propios, o sea los recursos de la violencia, el gasto desmedido en propaganda, el reparto de despensas o la abierta compra del voto por cientos y aún miles de pesos.

De cara a esta elección, cabe esperar una profundización de la crisis general del sistema político mexicano, tanto a nivel local del estado de México como a escala nacional del país y es bien claro que el PRI es incapaz de renovarse y ofrecer algo distinto, los recursos trillados de la despensa y la violencia no hacen sino mantener el estado de descomposición de la política y en nada pueden ayudar a mejorar el pésimo estado de los servicios, la salud y la educación en el estado, en lo que constituye un círculo vicioso, donde el mantenimiento del poder en manos del PRI se traduce en la perpetuación de la miseria, que a su vez es la fuente de votos que el PRI compra para mantenerse en el poder. Hoy por hoy, México tiene en el PRI, y particularmente en el PRI mexiquense, un lastre que obstaculiza incluso los más elementales y básicos signos de progreso social. Desgraciadamente, incluso dentro de la misma izquierda se da por sentado esta situación y se prefiere esperar a la contienda electoral sexenal en vez de comenzar a impulsar el movimiento social en el Estado, lo que sería la base para el triunfo de la izquierda y la erradicación de las prácticas priístas que representan la ruina permanente de la entidad.

Sería altamente deseable el triunfo de la candidata de Morena en esta elección, lo que necesariamente se traduciría en una transformación de la política estatal y en un inmediato mejoramiento de las condiciones de vida de los mexiquenses. De la misma manera representaría que el estado no se mantuviera como una fuente de recursos espurios para la candidatura priísta de la elección presidencial de 2018, como lo ha sido en los pasados procesos electorales, lo que sería un duro golpe para los bandidos priístas y les restaría un gran poder de maniobra así como un territorio de repliegue para Peña Nieto, lo que al mismo tiempo sería un inmenso impulso a la candidatura presidencial de Morena. Sin embargo, cabe resaltar que la fuerza de la maquinaria priísta no ha sido disminuida, que por el contrario ha sido desatada para intimidar y capturar el voto mexiquense, y que por tanto aún se requieren sucesos políticos que sacudan al conjunto de la sociedad en el estado, para que sea posible vencer al aparato que el PRI ha montado en las espaldas de los mexiquenses. En ningún proceso político se debe dejar la victoria al azar o esperar un milagro, y esta elección no es la excepción.

Periódico Revolución
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Es una publicación impresa y digital, como un esfuerzo de Morena Socialista para recuperar la teoría marxista al interior del partido morena.