Escrito por: Luisa Shanin, Caracas Venezuela.

Es Terrible lo que está sucediendo en Venezuela. La reacción ha levantado la cabeza, han asesinado a alrededor de 50 activistas del movimiento y la izquierda se ha quedado muy corta al respecto ¿Qué es lo que debería hacerse? ¿Por qué se han dado estos eventos?

El chavismo se queda corto; no plantea la expropiación de las grandes tierras, ni de la banca, ni de la industria pesada y mucho menos poner en el poder a los dirigentes de la clase trabajadora. Por el contrario, una burocracia se ha enquistado en la dirigencia del país, esto le ha dado vida a la reacción y ahora busca venganza. Afortunadamente, aún no es muy difícil deshacerse de la contrarrevolución en Venezuela, sin embargo deben tomarse medidas a la altura de la situación. La reacción avanza en la medida en que el chavismo se lo permite, no por méritos propios.

Los asesinatos a miembros del movimiento han sido de forma sanguinolenta e indigna para cualquier persona, de hecho, podrían considerarse de lesa humanidad ¿Dónde están las supuestas organizaciones de derechos humanos defendiendo a los chavistas mal heridos? Aquí la prueba de que estas asociaciones sólo responden a los intereses de la clase dominante. La clase trabajadora venezolana está desamparada y sólo cuenta con sus propias fuerzas. La defensa del proletariado sólo puede ser obra de sí mismo.

No cabe duda que es indispensable la unidad de todos los comunistas y revolucionarios contra la reacción venezolana pero no basta con llamados histéricos a la unidad como lo han hecho ciertos activistas, este debe estar basado en cierta táctica y/o estrategia, de lo contrario ocurre lo que Ralph Lee le recriminó a James Cannon hace tiempo: “Estás amarrando gatos por la cola”.

La lucha contra la contrarrevolución sanguinolenta debe ser a través de las armas, sólo la clase obrera pertrechada podrá destruir a la guardia blanca, ¿De dónde hay que sacarlas? El ejército de Chavez está lleno de ellas y deben ser distribuidas en todas las fábricas del país. Si Maduro es revolucionario girará órdenes al ejército para distribuir armamento entre los proletarios.

Deben estar puestos los corazones de cada obrero en esta lucha, los pogromos pro Machado deben ser pulverizados, hoy más que nunca el proletariado debe ser puesto en armas. No es menos reaccionario que Capriles aquel que se oponga a llevar las armas a las fábricas.

Podrán recriminarnos que habrá dolor, pero si la contrarrevolución hoy no es detenida mañana habrá mil y una veces más dolor. Recordemos Chile, la defensa del proletariado fue frenada y como consecuencia se perdieron millones de vidas, la responsabilidad de esto recae en los dirigentes reformistas que detuvieron al proletariado en aras de una inexistente paz. En Alemania, Hitler pudo ser detenido si el proletariado alemán hubiese sido armado, desafortunadamente, sus dirigentes no estuvieron a la altura y esto generó la Segunda Guerra Mundial.

Tras la derrota de Capriles la bandera roja debe ser colocada en cada puerto marítimo y en cada fábrica, deben ser expropiadas la burguesías y ser elegidos nuevos dirigentes del país, todo esto es la declaración de República socialista mundial, sólo un programa como este puede aglutinar a todos los comunistas del planeta en la defensa de la revolución venezolana.

Miedo también tiene quien hoy escribe estas líneas, está convencida de que de no tomarse estas medias su integridad está en peligro, pero si organizamos la guerra contra Machado y Capriles la vida tendrá muchas más oportunidades de florecer.

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