lunes, 12 de agosto de 2013

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Edgar López

El problema de los grupos y de las fracciones se ha convertido en uno de los principales ejes de discusión en la transición de nuestro movimiento en partido. Dada la importancia que ha adquirido esta discusión en el último periodo implica que tratemos este asunto con la suficiente claridad posible, llamando a las cosas por su nombre al “Pan, pan y al vino, vino”.

En Morena se aglutinan distintos sectores de nuestra sociedad: trabajadores, jóvenes, estudiantes, amas de casa,empresarios, campesinos, indígenas, organizaciones sociales, burócratas, y sectores del aparato estatal, etc. Todos estos sectores actúan sobre nuestro partido y buscarán un canal de expresión política. En un movimiento vivo como el nuestro que representa a distintos sectores de la sociedad, inevitablemente habrá más de un punto de vista; y donde hay dos o más puntos de vista la gente tiende a agruparse.

Los diferentes puntos de vista,los diversos matices de opinión sobre la construcción de nuestro partido pueden originar agrupamientos temporales. Estos agrupamientos temporales algunos se disolverán y otros se convertirán en fracciones organizadas de manera permanente que intentaran imponer su punto de vista y su dinámica al resto del partido. Los agrupamientos y fracciones son inevitables en un partido vivo como el nuestro no los podemos prohibir, ni eliminar, sino hay que aprender a vivir políticamente  con ellos.

Un partido vivo

En los pasados proceso internos de morena se han podido visualizar claramente dos tendencias políticas en disputa: por un lado encontramos a los militantes o grupos provenientes del PRD, PT y MC.  Entre las cualidades que podemos destacar de estos compañeros o grupos es que cuentan con clara experiencia política dentro de la actividad partidista. Son capaces de organizar y movilizar a compañeros para las distintas actividades; son capaces (en determinados momentos) de negociar y llegar a acuerdos con otros grupos. Además de que son garantía para el aparato de que puedan llevar a cabo las distintas tareas burocráticas de nuestro movimiento, debido a su capacidad y manejo de recursos. De ahí que las principales responsabilidades y  tareas de morena en un primer momento, fueran encomendadas a este tipo de grupos o compañeros (en la mayoría de los casos designados directamente por Andrés Manuel).

Lamentablemente estos grupos o compañeros no solo traen cualidades importantes para el desarrollo de tareas,sino que también traen vicios de los anteriores partidos de izquierda. Estos vicios los podemos ver claramente en el clientelismo o corporativismo que utilizan para llegar a determinadas posiciones o responsabilidades. En el abuso de sus posiciones políticas para excluir o desplazar a compañeros que no sean afines a sus grupos. O en el hecho de que de que son capaces de negociar tras bambalinas buscando algún interés individual o de grupo por encima de las necesidades del movimiento.

Inevitablemente nuestro partido tendrá que utilizar a estos grupos para cumplir la enorme tarea que es la transformación del país. El partido tiene que servirse de estos grupos y no al revés, que los grupos se sirvan del partido. Ante esta situación y en oposición a todos estos vicios se esta conformando una expresión política: la de los ciudadanos sin partido.

“Los ciudadanos sin partido”

Los ciudadanos sin partido o “los Puros” (como algunos compañeros les denominan) son compañeros que en la mayoría no cuentan con mucha experiencia partidista o de gobierno, pero a cambio tiene una gran cercanía con los movimientos sociales. Son ciudadanos concientes que no buscan algún interés inmediato y que han decidido participar en la vida política en torno al movimiento generado por Andrés Manuel López Obrador. De ahí que muchos se asuman como “Obradoristas” antes que otra cosa.

Damos la bienvenida a la participación política a estos compañeros, ya que serán los principales protagonistas para que nuestro partido cumpla la tarea máxima que es la transformación del país.  En cuestiones organizativas no tiene mucha claridad de lo que quieren, pero si tiene claro lo que no quieren: que ya no se reproduzcan las viejas prácticas clientelares y corporativas que llevaron a la bancarrota a los otros partidos de izquierda, principalmente al PRD.

Lamentablemente lo que llevo al derrumbeal PRD no fueron solamente las tribus o sus grupos (que tienen gran responsabilidad y de las cuales no toleramos sus practicas), sino principalmente el hecho de que no había ningún control por parte de las bases. En este sentido “los ciudadanos sin partido” son tan culpables como los grupos dela bancarrota del PRD. Con la única diferencia que los grupos o individuos políticos los podemos identificar, pero a los otros no.

De ahí que se haya iniciado un proceso de linchamiento contra todo aquel que provenía o continuará organizándose como grupo. Hay muchos compañeros que han llevado al extremo estas posiciones“puritanas” combatiendo no a las practicas de grupo, sino directamente a los grupos (curiosamente se organizan en grupo para combatir grupos).

El problema de los grupos y el nulo o poco control de las bases sobre estos, es un problema político por cual no se podrá resolver con medidas organizativas, sino con medidas políticas. La única medida política capaz de controlar y sobrellevar las prácticas de los grupos en beneficio del partido es la participación activa y concientes de las bases, no hay más. La tarea política de crear comités seccionales (reales y activos) es una tarea de primer orden.

Los comités seccionales

No es una tarea sencilla ya que en nuestro país  no tenemos tradiciones de organización política, hay que empezar a crearlas. Las principales luchas que ha habido en México se han basado principalmente en movimientos sociales que una vez que finalizan no consolidan una estructura permanente de organización política. En este sentido el surgimiento del PRD fue paso importante, ya que por primera vez el movimiento social intento la consolidación y busco crear estructuras partidarias. En medio de un acoso brutal por parte del Estado (acoso que costo incluso la muerte de mas 600 perredistas en el sexenio de Salinas) se busco la creación de los comités de base del PRD.

Los comités de bases  del PRD terminaron disolviéndose debido a muchos factores (poca participación de las bases, acoso por parte del Estado, no había una política decidida a conformarlos) pero fundamentalmente las tribus que debían incentivar los comités de base decidieron utilizar las viejas practicas del PRI al interior del partido. Al militante del PRD solo se le llamaba cuando había que “llevar gente” y en este sentido el acarreo y el clientelismo se volvieron el pan de cada día.

Es por eso que en morena debemos aprender de nuestra historia  para no cometer los mismos errores del pasado (la historia del PRD es también parte de nuestra historia).  La lucha contra las prácticas de grupos se debe dar principalmente en el terreno político,fomentando la participación activa y consciente de los protagonistas del cambio verdadero en todas y cada una de las tareas de construcción de nuestro partido.Claro que no es una tarea fácil (si fuera fácil alguien más ya lo hubiera hecho), lo importante será no desesperarnos e iniciar un trabajo paciente y decidido.

Periódico Revolución
Sobre el Autor: Periódico Revolución
Es una publicación impresa y digital, como un esfuerzo de Morena Socialista para recuperar la teoría marxista al interior del partido morena.