Edgar López

AMLO

El pasado 7 de junio se realizaron elecciones para elegir 500 diputados federales, nueve gobernadores de Estados, 661 diputados locales y 1,015 presidencias municipales. En esta elección, Morena participo por primera vez como partido político, con el principal objetivo de posicionarse como la principal fuerza de izquierda, desplazando al PRD. Pero ¿Cuál sería el balance político después de esta primera participación electoral?

A pesar de la desaprobación hacia el partido en el poder y EPN, el PRI quedo en primer lugar al obtener el 32.6 por ciento del total de la votación, esto fue equivalente a 202 diputados federales (entre proporcionales y mayoría relativa); el PAN en segundo lugar con 23.5 por ciento de la votación y 108 diputados; el PRD en tercer lugar obtuvo el 12.1 por ciento de la votación y 56 diputados; y finalmente morena en cuarto lugar con el 9.4 por ciento de la votación y con 35 diputados federales.1

De las 9 elecciones para Gobernador, el PRI gana en 5 estados (Sonora, San Luis, Guerrero, Colima y Campeche); El PAN gana 2 (Baja California Sur y Querétaro); el PRD obtiene Michoacán y en Nuevo León se da el caso del primer gobernador electo de manera independiente, con Jaime Rodríguez “el Bronco”. Morena no obtuvo ninguna gubernatura e incluso en el Estado de Guerrero, solo obtuvo el 2 por ciento de la votación.

No todo fue un éxito

Para muchos compañeros la participación de morena en estas elecciones puede considerarse como un éxito, la misma derecha ha elogiado a nuestro partido diciendo que ha sido “el mejor debut electoral en la historia de México”. El propio AMLO nos comenta que «Para su primera participación en elecciones, obtuvo muy buenos resultados». Sin duda alguna es la primera vez que morena participa con registro propio en un proceso electoral, sin embargo no es el primer proceso electoral en el que participa nuestro movimiento.

Para la visión conservadora y burocrática de nuestro partido, los 35 diputados federales son considerados un éxito. Con los recursos obtenidos, se puede empezar a construir el camino electoral de 2018, sin inmiscuirnos en marchas y movimientos sociales. “¡Hacer nuestro trabajo, concientizar y afiliar!”, estas son las consignas que predica esta tendencia al interior de morena. Sin embargo, para el movimiento en su conjunto podemos ver que estas elecciones intermedias de 2015, no pueden ser considerados como un éxito completo, sino tenemos que observar el panorama en su conjunto con sus éxitos y fracasos.

Por un lado, el PRI y el PAN entre ambos suman el 62 por ciento de la totalidad de la cámara de diputados, y si sumamos a sus partidos satélites como son el partido Verde y Nueva Alianza, tenemos que el 73.6 por ciento está en manos de la derecha. ¿Cómo es posible que los partidos de la derecha siendo tan repudiados, obtenga semejante cantidad de diputados en la cámara? Probablemente lo más sencillo seria culpar a la población por no salir a votar, la participación alcanzo solamente el 47.72 por ciento. Sin embargo, la realidad es que los partidos de izquierda (incluido morena) no representaron ninguna alternativa atractiva para la mayoría de la población, sino solo más de lo mismo.

La llegada del PRI al gobierno de Guerrero se tiene que considerar como una derrota para el movimiento en su conjunto, debido a su incapacidad para poder llegar a acuerdos. Después de lo sucedido con la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, el gobierno en Guerrero colapso debido a las protestas. El gobernador Ángel Aguirre se vio obligado a renunciar, nombrando a un gobernador interino. La CETEG que tuvo la capacidad de tumbar al gobernador con las protestas y paralizar al Estado de Guerrero, no pudo anular las elecciones. Por otro lado, los partidos de izquierda se sumaron a la farsa electoral y peor aún cada quien por su lado. El resultado fue catastrófico con el regreso del PRI, esperamos que el movimiento en su conjunto aprenda la lección y le cierre el paso al PRI en Oaxaca en 2016.

Ahora, si hacemos un análisis meramente electoral de los diputados obtenidos por la izquierda en su conjunto, en los procesos electorales pasados obtenemos lo siguiente: en 2003 la izquierda obtuvo un total de 108 diputados; en 2006 la izquierda obtuvo 158; para 2009 se obtuvieron 83; para 2012 los diputados fueron 135; y en este 2015 el total de la izquierda sumo 123. Aunque supera el número de las intermedias anteriores, la izquierda sigue sin rebasar el tope del 30 por ciento en la cámara de diputados.

Ahora bien en el caso del DF, morena se posiciono como la primera fuerza política. Sin duda el grado de conciencia que se vive en la capital y la cercanía que han tenido los habitantes con AMLO donde ya fue jefe de gobierno, hicieron que morena arrasara en su primera participación electoral. No obstante es importante señalar que a pesar de todo, no se pudo recuperar Iztapalapa ni Gustavo A. Madero, dos delegaciones políticas claves y donde el PRD utilizo toda su maquinaria corporativa para imponerse, incluso respaldado por el IEDF. El gran problema aquí ya no radica en los fraudes y delitos electorales que cometen los partidos de la derecha, sino en la poca capacidad que ha mostrado nuestro partido para defender los triunfos. Habrá que tomarlo en cuenta, ya que de no hacerlo estamos en riesgo de que nos roben la elección en 2018, nuestro partido tendría que crear comités de autodefensa del voto y no solamente basarse en el ámbito jurídico para defender la votación.

Rumbo al 2018

Sin duda alguna nuestro partido ahora cuenta con un gran capital político para ganar la elección presidencial en 2018, este tiene que ser nuestro principal objetivo. De nada servirá ganar en 2018 el doble de diputaciones o incluso la misma jefatura de gobierno, si no ganamos la presidencia de la republica con AMLO. La situación en el país es demasiado convulsiva como para esperar otros 6 años. Nuestro partido debe enviar el mensaje bien claro a la población de que no solo vamos a ganar en el 2018, sino que defenderemos el triunfo de todas las maneras que se pueda defender. La votación debe sentirse segura que nuestro partido está dispuesto a defender el triunfo hasta las últimas consecuencias y no solo mediante la vía jurídica que ya está comprobado que solo sirve a los intereses de la derecha.

Para 2016 se vienen elecciones para gobernador en Veracruz, Puebla y Oaxaca. Nuestro partido tendrá retos importantes, en el caso de Puebla será clave derrotar a Rafael Moreno Valle y al PAN; en Oaxaca no se puede cometer el mismo error que en Guerrero, AMLO ya hecho un llamado a la CNTE para preparar una alianza electoral en el Estado, debemos seguir insistiendo por el bien del movimiento en esa entidad. Y para 2017 tendremos una elección importante en la segunda entidad política más importante del país, el Estado de México; en esta elección veremos si se concretara la alianza oportunista PRD-PAN o si morena define su camino solo rumbo a la elección presidencial. Finalmente, nuestro movimiento ha tenido muchas oportunidades de llegar al poder y las volverá a tener, sin embargo para la mayoría de la población la paciencia está llegando al límite, debemos ponerle un sentido de urgencia al arribo del poder.

1. Fuente: Reporte Electoral Integralia

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Periódico Revolución
Sobre el Autor: Periódico Revolución
Es una publicación impresa y digital, como un esfuerzo de Morena Socialista para recuperar la teoría marxista al interior del partido morena.